Declaración de los Derechos Humanos, 1948

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, cuyo texto completo figura en las páginas siguientes. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera «distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios».

Derechos humanos

PREÁMBULO

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción

Artículo 1.

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Derechos humanos

Artículo 2.

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3.

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4.

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5.

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6.

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7.

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8.

Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9.

Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Derechos humanos

Artículo 10.

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.

Artículo 11.

1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12.

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13.

1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Artículo 14.

1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 15.

1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.

Artículo 16.

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.
3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17.

1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18.

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19.

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 20.

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21.

1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
2. Toda persona tiene el derecho de accceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

Artículo 22.

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Artículo 23.

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 24.

Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25.

1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 26.

1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

Artículo 27.

1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 28.

Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Artículo 29.

1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30.

Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

#derechos-humanos, #onu

Declaración de la ONU sobre la descolonización, 1960

«La Asamblea General,

Reunión de la Asamblea General de la O.N.U., Nueva Yor,k

Teniendo presente que los pueblos del Mundo han proclamado en la Carta de las Naciones Unidas que están resueltos a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas y a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto mas amplio de la libertad,

Consciente de la necesidad de crear condiciones de estabilidad y bienestar y relaciones pacificas y amistosas basadas en el respeto de los principios de la igualdad de derechos y de la libre determinación de todos los pueblos, y de asegurar el respeto universal de los derechos humanos y las libertades fundamentales para todos sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión, y la efectividad de tales derechos y libertades,

Reconociendo el apasionado deseo de libertad que abrigan todos los pueblos dependientes y el papel decisivo de dichos pueblos en el logro de su independencia,

Consciente de los crecientes conflictos que origina el hecho de negar la libertad a esos pueblos o de impedirla, lo cual constituye una grave amenaza a la paz mundial,

Considerando el importante papel que corresponde alas Naciones Unidas como medio de favorecer el movimiento en pro de la independencia en los territorios en fideicomiso y en los territorios no autónomos,

Reconociendo que los pueblos del mundo desean ardientemente el fin del colonialismo en todas sus manifestaciones,

Convencida de que la continuación del colonialismo impide el desarrollo de la cooperación económica internacional, entorpece el desarrollo social, cultural y económico de los pueblos dependientes y milita en contra del ideal de paz universal de las Naciones Unidas,

Afirmando que los pueblos pueden, para sus propios fines, disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales sin perjuicio de las obligaciones resultantes de la cooperación económica internacional, basada en el principio del provecho mutuo, y del derecho internacional,

Creyendo que el proceso de liberación es irresistible e irreversible y que, a fin de evitar crisis graves, es preciso poner fin al colonialismo y a todas las prácticas de segregación y discriminación que lo acompañan,

Celebrando que en los últimos años muchos territorios dependientes hayan alcanzado la libertad y la independencia, y reconociendo las tendencias cada vez más poderosas hacia la libertad que se manifiestan en los territorios que no han obtenido aun la independencia,

Convencida de que todos los pueblos tienen un derecho inalienable a la libertad absoluta, al ejercicio de su soberanía y a la integridad de su territorio nacional,

Proclama solemnemente la necesidad de poner fin rápida e incondicionalmente al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones;

Y a dicho efecto

Declara que:

1. La sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales.

2. Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación; en virtud de este derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.

3. La falta de preparación en el orden político, económico, social o educativo no deberá servir nunca de pretexto para retrasar la independencia.

4. A fin de que los pueblos dependientes puedan ejercer pacífica y libremente su derecho a la independencia completa, deberá cesar toda acción armada o toda medida represiva de cualquier índole dirigida contra ellos, y deberá respetarse la integridad de su territorio nacional.

5. En los territorios en fideicomiso y no autónomos y en todos los demás territorios que no han logrado aún su independencia deberán tomarse inmediatamente medidas para traspasar todos los poderes a los pueblos de esos territorios, sin condiciones ni reservas, en conformidad con su voluntad y sus deseos libremente expresados, y sin distinción de raza, credo, ni color, para permitirles gozar de una libertad y una independencia absolutas.

6. Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

7. Todos los Estados deberán observar fiel y estrictamente las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, de la Declaración Universal de Derechos Humanos y de la presente Declaración sobre la base de la igualdad, de la no intervención en los asuntos internos de los demás Estados y del respeto de los derechos soberanos de todos los pueblos y de su integridad territorial.»

Resolución 1514 de las Naciones Unidas sobre la concesión de la indendencia a los países y pueblos coloniales, 14 de diciembre de 1960.

#onu

Declaración de la Conferencia de la ONU sobre el medio ambiente humano

El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 5 de junio de 1972, para marcar el inicio de la Conferencia de Estocolmo sobre en Medio Humano.

“Principio 1

El hombre tiene el derecho fundamental a la libertad, la igualdad y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras.

A este respecto, las políticas que promueven o perpetúan el apartheid, la segregación racial, la discriminación, la opresión colonial y otras formas de opresión y de dominación extranjera quedan condenadas y deben eliminarse.

Principio 2

Los recursos naturales de la tierra, incluídos, el aire, el agua, la tierra, la flora y la fauna y especialmente muestras representativas de los ecosistemas naturales, deben preservarse en beneficio de las generaciones presentes y futuras mediante una cuidadosa planificación u ordenación, según convenga.

Principio 3

Debe mantenerse y, siempre que sea posible, restaurarse o mejorarse la capacidad de la tierra para producir recursos vitales renovables.

Principio 4

El hombre tiene la responsabilidad especial de preservar y administrar juiciosamente el patrimonio de la flora y la fauna silvestre y su hábitat, que se encuentren actualmente en grave peligro por una combinación de factores adversos.

En consecuencia, al planificar el desarrollo económico debe atribuirse importancia a la conservación de la naturaleza, incluidas la flora y fauna silvestre.

Principio 5

Los recursos no renovables de la Tierra deben emplearse de forma que se evite el peligro de su futuro agotamiento y se asegure que toda la humanidad comparta los beneficios de tal empleo.

Principio 6

Debe ponerse fin a la descarga de sustancias tóxicas o de otras materias y a la liberación de calor, en cantidades o concentraciones tales que el medio no pueda neutralizarlas, para que no se causen daños graves irreparables a los ecosistemas. Debe apoyarse la justa lucha de los pueblos de todos lo países contra la contaminación.

Principio 7

Los Estados deberá tomar todas las medidas posibles para impedir la contaminación de los mares por sustancias que puedan poner en peligro la salud del hombre, dañar los recursos vivos y la vida marina, menoscabar las posibilidades de esparcimiento o entorpecer otras utilizaciones legítimas del mar.

Principio 8

El desarrollo económico y social es indispensable par asegurar al hombre un ambiente de vida y trabajo favorable y crear en la Tierra las condiciones necesarias para mejorar la calidad de la vida.

Principio 9

Las deficiencias del medio originadas por las condiciones del subdesarrollo y los desastres naturales plantean graves problemas, y la mejor manera de subsanarlas es el desarrollo acelerado mediante la transferencia de cantidades considerables de asistencia financiera y tecnológica que complemente los esfuerzos interno de los países en desarrollo y la ayuda oportuna que pueda requerirse.

Principio 10

Para los países en desarrollo, la estabilidad de los precios y la obtención de ingresos adecuados de los productos básicos y las materias primas son elementos esenciales para la ordenación del medio, ya que han de tenerse en cuenta tanto los factores económicos como los procesos ecológicos.

Principio 11

Las políticas ambientales de todos los Estados deberían estar encaminadas a aumentar el potencial de crecimiento actual o futuro de los países en desarrollo y no deberían coartar ese potencial no obstaculizar el logro de mejores condiciones de vida para todos.

Los Estados y las organizaciones internacionales deberían tomar las disposiciones pertinentes con miras de llegar a un acuerdo para hacer frente a las consecuencias económicas que pudieran resultar, en los planos nacional e internacional, de la aplicación de medidas ambientales.

Principio 12

Deberían destinarse recursos a la conservación y mejoramiento del medio, teniendo en cuenta las circunstancias y las necesidades especiales de los países en desarrollo y cualesquiera gastos que pueda originar a estos países la inclusión de medidas de conservación del medio en sus planes de desarrollo, así como la necesidad de prestarles, cuando lo soliciten, más asistencia técnica y financiera internacional con ese fin.

Principio 13

A fin de lograr una más racional ordenación de los recursos y mejorar así las condiciones ambientales, los Estados deberían adoptar un enfoque integrado y coordinado de la planificación de su desarrollo, de modo que quede asegurada la compatibilidad del desarrollo con la necesidad de proteger y mejorar el medio ambiente humano en beneficio de su población.

Principio 14

La planificación racional constituye un instrumento indispensable para conciliar las diferencias que puedan surgir entre las exigencias del desarrollo y la necesidades de proteger y mejorar el medio.

Principio 15

Debe aplicarse la planificación a los asentamientos humanos y a la urbanización con miras a evitar repercusiones perjudiciales sobre el medio y a obtener los máximos beneficios sociales, económicos y ambientales para todos.

A este respecto deben abandonarse los proyectos destinados a la dominación colonialista y racista.

Principio 16

En las regiones en que existe el riesgo de que la tasa de crecimiento demográfico o las concentraciones excesivas de población perjudiquen al medio o al desarrollo, o en que la baja densidad de población pueda impedir el mejoramiento del medio ambiente humano y obstaculizar el desarrollo, debería aplicarse políticas demográficas que respetasen los derechos humanos fundamentales y contasen con la aprobación de los gobiernos interesados.

Principio 17

Debe confiarse a las instituciones nacionales competentes la tarea de planificar, administrar o controlar la utilización de los recursos ambientales de los Estados con el fin de mejorar la calidad del medio.

Principio 18

Como parte de su contribución al desarrollo económico y social, se debe utilizar la ciencia y la tecnología para descubrir, evitar y combatir los riesgos que amenazan al medio, para solucionar los problemas ambientales y por el bien común de la humanidad.

Principio 19

Es indispensable una labor de educación en cuestiones ambientales, dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a los adultos y que presente la debida atención al sector de población menos privilegiado, para ensanchar las bases de una opinión pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las empresas y de las colectividades inspirada en el sentido de su responsabilidad en cuanto a la protección y mejoramiento del medio en toda su dimensión humana. Es también esencial que los medios de comunicación de masas eviten contribuir al deterioro del medio ambiente humano y difundan, por el contrario, información de carácter educativo sobre la necesidad de protegerlo y mejorarlo, a fin de que el hombre pueda desarrollarse en todos los aspectos.

Principio 20

Se deben fomentar en todos los países en desarrollo, la investigación y el desarrollo científicos referentes a los problemas ambientales, tanto nacionales como multinacionales. A este respecto, el libre intercambio de información científica actualizada y de experiencias sobre la transferencia de ser objeto de apoyo y asistencia, a fin de facilitar la solución de los problemas ambientales; las tecnologías ambientales deben ponerse a disposición de los países en desarrollo en condiciones que favorezcan su amplia difusión sin que constituyan una carga económica excesiva para esos países.

Principio 21

De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos en aplicación de su propia política ambiental y la obligación de asegurar que las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su control no perjudiquen al medio de otros Estados o de zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional.

Principio 22

Los Estados deben cooperar para continuar desarrollando el derecho internacional en lo que se refiere a la responsabilidad y a la indemnización a las víctimas de la contaminación y otros daños ambientales que las actividades realizadas dentro de la jurisdicción o bajo el control de tales Estados causen en zonas situadas fuera de su jurisdicción.

Principio 23

Toda persona, de conformidad con la legislación nacional, tendrá, la oportunidad de participar, individual o colectivamente, en el proceso de preparación de las decisiones que conciernen directamente a su medio ambiente y, cuando éste haya sido objeto de daño o deterioro, podrá ejercer los recursos necesarios para obtener una indemnización.

Principio 24

Incumbe a toda persona actuar de conformidad con lo dispuesto en la presente Carta. Toda persona, actuando individual o colectivamente, o en el marco de su participación en la vida política, procurará que se alcancen y se observen los objetivos y las disposiciones de la presente Carta.”

DECLARACIÓN DE LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL MEDIO AMBIENTE HUMANO, celebrada en Estocolmo del 5 al 16 de Junio de 1972.

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El conflicto de Kosovo y la antigua Yugoslavia, 1999

7. Magnitud de la crisis. Si bien el conflicto de Kosovo se halla en el centro de la crisis más reciente de Europa sudoriental, y el sufrimiento y el desplazamiento masivo de refugiados y personas internamente desplazadas de Kosovo y dentro de la provincia han sido sus consecuencias más visibles hasta la fecha, numerosos otros factores, incluidas las secuelas del desmembramiento de la ex Yugoslavia, los efectos de las violaciones sistemáticas de derechos humanos de larga data, los efectos de años de graves sanciones y el bombardeo aéreo de la OTAN, han dejado a todo el país gravemente debilitado, y de hecho a toda la región. Además de las necesidades humanitarias inmediatas de los refugiados, la población internamente desplazada y otro tipo de población civil, las consecuencias económicas y sociales, ambientales y físicas del conflicto en toda la República Federativa de Yugoslavia y más allá de ella son inmensas y han creado un nuevo tipo de emergencia humanitaria compleja. Los problemas que plantea esta emergencia en un medio relativamente desarrollado superan el ámbito humanitario, o incluso la experiencia y la capacidad de cualquier organismo por sí solo, y obligan a las Naciones Unidas a utilizar todos sus conocimientos y experiencia, así como a colaborar en forma estratégica con otros factores. Requerirá, antes y especialmente después de que se arregle el conflicto de Kosovo, medidas amplias de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales, las organizaciones regionales, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y organizaciones no gubernamentales a fin de hacer frente a todos los aspectos de la crisis.

Localización geográfica de Kosovo

8. Kosovo. La crisis de Kosovo ha dado como resultado el desplazamiento y la deportación forzados en masa de cientos de miles de civiles, la destrucción de gran número de bienes y medios de vida, ilicitud y violencia desenfrenadas, miles de asesinatos demostrados, un número incontable de muertes aún no demostradas, y sufrimiento humano inconmensurable. A lo largo de la Misión se dijo claramente a los interlocutores yugoslavos, de todos los niveles, que esto se hallaba en el centro mismo del conflicto actual y, por tanto, de su solución. Actualmente más de 850.000 albaneses de Kosovo han huido de la provincia hacia países vecinos y la República de Montenegro, y varias decenas de miles han ido todavía más lejos. Se dice que un número desconocido de residentes serbios y de refugiados serbios reasentados provisionalmente en Kosovo han huido a otras zonas de la República de Serbia. Los refugiados que han llegado a los países vecinos han hecho relatos concordantes acerca de civiles sometidos a violaciones sistemáticas y extremas de los derechos humanos por fuerzas de seguridad, ejecuciones, evicción forzada de sus hogares, deportaciones, detenciones arbitrarias, actos de violencia sexual e incendio de hogares. Muchos han informado además que se les ha despojado de sus documentos de identidad y de otro orden al salir de Kosovo. Se estima que en Kosovo puede haber cientos de miles de personas internamente desplazadas. Se estima además que toda la población que sigue en la provincia tiene necesidad urgente de sistencia humanitaria. Las personas internamente desplazadas que encontró la Misión vivían en condiciones miserables, con frecuencia cerca de sus hogares, pero temerosas del regreso. Declararon que su necesidad más urgente era la seguridad física, seguida de artículos y servicios básicos para la supervivencia, en ese orden. Todos los argumentos esgrimidos por los funcionarios del Gobierno de la República Federativa de Yugoslavia, por plausibles y legítimos que fueran, no pueden explicar que no hayan cumplido su obligación de proteger a sus propios ciudadanos de actos generalizados de violencia prohibidos por el derecho internacional y punibles con arreglo a él, que se considera que han sido en gran medida cometidos por sus propios agentes. Un cambio súbito de la situación sobre el terreno —por ejemplo, el despliegue de una fuerza internacional y el regreso de los refugiados y desplazados internos albaneses de Kosovo— podría provocar la partida de las minorías serbias residentes en Kosovo. Se debe hacer todo lo posible por garantizar su seguridad.

9. Problemas de todo el país. En toda la República Federativa de Yugoslavia, como resultado de los ataques aéreos de la OTAN, numerosos civiles han sufrido lesiones y han perdido la vida, en tanto que la destrucción en gran escala de la infraestructura y los medios de producción y los daños sufridos por éstos han surtido un efecto devastador sobre la industria, el empleo, el medio ambiente, servicios esenciales y la agricultura. Entre los más vulnerables y dejados de lado se hallan medio millón de refugiados croatas y serbios de Bosnia de conflictos anteriores. Antes del conflicto de Kosovo constituían la mayor población de refugiados en un solo país europeo. Sus penurias no deben ser olvidadas como consecuencia de la crisis reciente. Esos refugiados merecen asistencia de las autoridades locales y la comunidad internacional, así como la solución urgente de su situación. En la República de Montenegro el efecto acumulado del desmembramiento de la ex Yugoslavia, las consecuencias económicas y sociales de las sanciones y la posición económica, financiera y política de Belgrado, han hecho que la economía se halle al borde del colapso. Esto ha reducido además la capacidad de absorción de la república en lo que respecta a las personas internamente desplazadas de Kosovo, quienes, junto con los refugiados del conflicto de Bosnia, comprenden el 15% de su población total.

10. Respuesta internacional. Las Naciones Unidas, las organizaciones intergubernamentales y las organizaciones no gubernamentales deben establecer prontamente una presencia sustancial en toda la República Federativa de Yugoslavia, principalmente en Kosovo. Esto es esencial a fin de organizar una operación de socorro que abarque la protección, la asistencia alimentaria, la atención de salud, la nutrición, la rehabilitación de emergencia y la realización de evaluaciones sectoriales más detalladas. En ese contexto, la comunidad internacional requerirá garantías con respecto al libre acceso a todas las zonas de la República Federativa de Yugoslavia, la autorización para la internación de bienes, mecanismos para distribución y seguridad para el personal del organismo, en particular las comunicaciones radiales. En Kosovo ese tipo de presencia debe ser suficientemente fuerte, creíble y disuasiva para dar a los refugiados y personas internamente desplazadas la confianza y la seguridad necesarias que constituyen un requisito previo de su regreso. El próximo invierno provocará enormes penurias a millones de civiles en todo el territorio de la República Federativa de Yugoslavia, en particular en Kosovo, dados los daños en gran escala sufridos por las viviendas, la infraestructura y los servicios esenciales. Es imperativo garantizar un criterio coordinado para satisfacer las necesidades de socorro y rehabilitación de corto plazo de los refugiados, las personas internamente desplazadas y las poblaciones vulnerables afectadas. La planificación relativa a las necesidades de mediano y largo plazo debe comenzar también ahora, y será esencial una transición tranquila y equitativa de las actividades de socorro a las de reconstrucción y desarrollo. La negligencia respecto del panorama general y la necesidad de una estrategia regional cuidadosamente equilibrada puede poner una vez más en peligro el logro del objetivo final, a saber, un nuevo régimen conducente a la superación de la cultura de intolerancia y al logro de la reconciliación, la cooperación, la paz, la seguridad y la prosperidad en Europa sudoriental. Las consideraciones más amplias de la seguridad europea y mundial requieren un criterio de ese tipo.

11. La atmósfera política rápidamente cambiante y las indicaciones actuales de una posible solución política de la crisis más reciente reforzaron las conclusiones de la Misión y han agregado urgencia a la aplicación de sus recomendaciones. Lo que es más importante, si se lleva adelante el proceso político positivo eliminará el obstáculo más importante a las actividades de socorro de emergencia y rehabilitación en gran escala al mejorar la situación general de seguridad para las actividades internacionales de protección y asistencia humanitarias.

Informe de la Misión Interinstitucional de Evaluación de Necesidades enviada por el Secretario General de las Naciones Unidas a la República Federativa de Yugoslavia, 14 de junio de 1999, pp. 5-7

#kosovo, #onu, #serbia

Reafirmación del desarrollo humano

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) inició la publicación del Informe sobre Desarrollo Humano en 1990. Vale la pena rememorar el contexto general del acontecimiento. El Muro de Berlín estaba a punto de caer y pronto se disolvería la Unión Soviética. El régimen del apartheid en Sudáfrica acababa de liberar a Nelson Mandela e Iraq se preparaba para invadir Kuwait. Augusto Pinochet había dejado el poder en Chile y era reemplazado por un gobierno democrático. Los Sandinistas perdieron los comicios en Nicaragua y la Liga Nacional para la Democracia de Aung San Suu Kyi ganó las elecciones nacionales en Myanmar. Los estudiantes se manifestaban a favor de reformas políticas en Beijing y se abrían las bolsas de Shanghai y Shenzhen. Margaret Thatcher llevaba más de 10 años a la cabeza del Reino Unido y se acababa de acuñar el término “Consenso de Washington”.

Ése era el ambiente en el que vio la luz el primer Informe del PNUD, haciendo un llamado elocuente y humanitario a abordar la economía y el desarrollo desde una perspectiva diferente. Esta convocatoria mantiene su vigencia en el mundo entero y ha cobrado renovada importancia gracias a las recientes investigaciones sobre mediciones del bienestar de las personas y los notables avances en cuanto a datos y conocimientos1. El Recuadro 1.1 revisa los antecedentes de estas recientes llamadas, remontándose hasta las décadas originales, y presenta a Mahbub ul Haq, el visionario economista paquistaní que fuera el líder del Informe.

Hoy  día,  20  años después, el  mundo enfrenta nuevos desafíos y otros de larga data. Cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) se ha vuelto más urgente. Los principales obstáculos para el avance a futuro incluyen el creciente daño ambiental que pone al planeta en peligro, cuyas consecuencias son muy perjudiciales para los pobres, y la incertidumbre imperante sobre la estabilidad económica  y la seguridad mundial. Del dominio de dos grandes poderes, el equilibrio político depende ahora de numerosas fuentes de influencia y una mayor complejidad.

Al igual que en 1990, comenzamos el primer capítulo de este informe con un análisis conceptual. Y hoy, como en 1990, el concepto de desarrollo humano tiene particular relevancia2 . Con la sabiduría que da la experiencia, examinamos sus motivaciones intelectuales y normativas, así como su evolución, con énfasis en la labor de Amartya Sen3. Analizamos también los cambios más amplios que ha registrado la reflexión sobre las políticas de desarrollo y reafirmamos el concepto de desarrollo humano, poniendo el acento en aspectos como sostenibilidad, equidad y empoderamiento. El objetivo es comprender los patrones del desarrollo humano y las formas a través de las cuales las sociedades permiten y posibilitan a las personas llevar una vida que ellas mismas valoren. Se trata de la mejor manera de concebir el progreso humano.

La declaración original

En el Informe de 1990 se expuso claramente el concepto de desarrollo humano. El primer capítulo, “Definición y medición del desarrollo humano”, comienza con la siguiente declaración que no deja lugar a dudas:

“La verdadera riqueza de una nación está en su gente. El objetivo básico del desarrollo es crear un ambiente propicio para que las personas disfruten de una vida prolongada, saludable y creativa. Ésta puede parecer una verdad obvia, aunque con frecuencia se olvida debido a la preocupación inmediata de acumular bienes de consumo y riqueza financiera”.

No se trataba de un objetivo nuevo. Desde la época de Aristóteles, grandes pensadores han expresado ideas similares. En el Informe se planteaba renovar la atención en las personas a la luz del dispar progreso de los países en materia de desarrollo humano durante los años ochenta, una década de crisis económicas, estabilización y ajustes.

La breve sección titulada “Definición del desarrollo humano” se inició con lo que luego se transformaría en un planteamiento estándar:

“El desarrollo humano es el proceso de expansión de las oportunidades del ser humano, entre las cuales las tres más esenciales son disfrutar de una vida prolongada y saludable, adquirir conocimientos y lograr un nivel de vida decente. Otras oportunidades incluyen la libertad política, la garantía de los derechos humanos, el respeto a sí mismo y lo que Adam Smith llamó la capacidad de interactuar con otros sin sentirse “avergonzado de aparecer en público””.

El Informe de 1990 puso énfasis en que el desarrollo se vincula con la libertad, tanto de las opciones humanas (libertad de oportunidades) como de participación en los procesos (libertades de proceso). Además, pone el acento en el hecho de que el desarrollo humano, debido a su amplitud y generalidad, es aplicable a todos los países:

“El desarrollo humano conjuga la producción y distribución de artículos de consumo con la expansión y uso de las capacidades humanas. También se

concentra en las alternativas: qué debe tener la gente, qué debe ser y qué debe hacer para asegurar su propia subsistencia. Pero el desarrollo humano se refiere no solamente a la satisfacción de las necesidades básicas, sino también al desarrollo humano como un proceso dinámico de participación. Es aplicable tanto a los países menos desarrollados como a los altamente desarrollados”.

Como lo expresara elocuentemente Sen, “a partir del doble reconocimiento de que a los seres humanos les puede: (1) ir mucho mejor y (2) pueden hacer mucho más para que ello suceda, es razonable considerar que se trata de las dos tesis centrales del enfoque del desarrollo humano”. Desde el comienzo, este enfoque se orientó hacia el análisis práctico y hacia políticas para promover el bienestar, poniendo énfasis en debates públicos locales y nacionales de diversas opciones en materia de políticas públicas.

Algunos temas relacionados que se enuncian en las declaraciones originales abordan las privaciones, la desigualdad y el empoderamiento. En el Informe de 1990 se describen las enormes desigualdades al interior de las aciones que ocultan la permanente y grave privación en la que viven muchas personas. Además, se destacan las diferencias entre habitantes rurales y urbanos, hombres y mujeres y ricos y pobres, mientras que el planteamiento central pone un fuerte énfasis en la libertad política, la opinión, la rendición de cuentas y la práctica democrática6. Se trata de ejemplos tempranos del liderazgo que siempre ha caracterizado al Informe sobre Desarrollo Humano.

Informe sobre Desarrollo Humano, ONU, 2010

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De Karachi a la Sorbonne: Mahbub ul Haq y el concepto de desarrollo humano

Luego de escuchar el apasionado discurso del Presidente francés Nicolas Sarkozy de 2009 llamando a cambiar radicalmente la forma de medir el progreso y criticando el uso del producto interno bruto (PIB) para evaluar el bienestar, cualquiera podría creer que se trataba del último gran descubrimiento del pensamiento occidental acerca del desarrollo. Hablando en París desde el podio del Gran Anfiteatro de la Sorbonne, frente a dos enormes estatuas de Pascal y Descartes, Sarkozy presentó el trabajo de una comisión de destacados economistas. En él, se abogaba por mediciones más amplias del progreso que incluyesen la desigualdad, la sostenibilidad ambiental, la producción fuera del mercado y la calidad de vida.

La verdad es que los temas del discurso de Sarkozy comenzaron a plantearse hace más de 40 años, a unos 6.500 kilómetros de la Cuidad Luz. En 1968, Mahbub ul Haq, en-tonces Economista en Jefe de la Comisión de Planificación de Pakistán, habló en Karachi sobre el desarrollo económico de su país. La economía había crecido más de 6% anual durante 10 años y muchos de los asistentes esperaban oír una exposición detallada acer-ca del éxito de las políticas de gobierno de parte de ul Haq, uno de los pensadores más brillantes de Pakistán y el autor del plan de cinco años que había dado lugar a dicho auge económico.

El joven economista escandalizó a su público criticando duramente la estrategia de desarrollo de Pakistán. Durante un período que el gobierno llamó la “década del desa-rrollo”, la diferencia de ingresos entre Pakistán oriental y occidental aumentó a más del doble y los salarios en el sector industrial se desplomaron en un tercio. Las entradas de divisas al país se destinaron a satisfacer las necesidades de la élite: 22 familias contro-laban dos terceras partes de los bienes industriales y cuatro quintos de la banca y los seguros. El espectacular crecimiento económico mostraba una imagen totalmente distorsionada del significado de este período para el pakistaní común y corriente.

Algunos años después, ul Haq había convencido al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para que encomendara a investigadores independientes la elaboración de un informe que presentase una alternativa a este enfoque casi exclusivo en el PIB, tan frecuente entre las organizaciones internacionales y los economistas: el Informe sobre Desarrollo Humano. La idea de que las Naciones Unidas evaluaría el progreso económico y social de los países resultó tan polémica que algunas naciones incluso amenazaron con boicotear el proyecto. Sin embargo, el PNUD se ha mantenido fiel a su compromiso de preservar la autonomía y la integridad académica del Informe, desde sus inicios hasta éste, su vigésima edición de aniversario.

Fuente: Haq y Ponzio, 2008; ul Haq, 1973; Jolly, Emmerij y Weiss, 2009. Recogido en Informe sobre Desarrollo Humano, ONU, 2010

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Hacia la igualdad entre hombre y mujer

El adelanto de la mujer y el logro de la igualdad entre la mujer y el hombre son una cuestión de derechos humanos y una condición para la justicia social y no deben encararse aisladamente como un problema de la mujer. Únicamente después de alcanzados esos objetivos se podrá instaurar una sociedad viable, justa y desarrollada. La potenciación del papel de la mujer y la igualdad entre la mujer y el hombre son condiciones indispensables para lograr la seguridad política, social, económica, cultural y ecológica entre todos los pueblos.

La mayoría de los objetivos establecidos en las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer no se han alcanzado. Siguen existiendo barreras que se oponen a la potenciación de la mujer, pese a los esfuerzos de gobiernos, organizaciones no gubernamentales y mujeres y hombres de todas partes. Persisten en muchas partes del mundo vastas crisis políticas, económicas y ecológicas. Entre ellas cabe señalar las guerras de agresión, los conflictos armados, la dominación colonial y otras formas de dominación u ocupación extranjeras, las guerras civiles y el terrorismo. Estas situaciones, unidas a la discriminación sistemática o de hecho, a las violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las mujeres y sus derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales, inclusive el derecho al desarrollo, y al hecho de que no se protejan esos derechos y libertades, y los arraigados prejuicios respecto de las mujeres y las jóvenes son apenas algunos de los obstáculos con que se ha tropezado desde la celebración en 1985 de la Conferencia Mundial para el Examen y la Evaluación de los Logros del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz.

Al examinar los progresos alcanzados desde la Conferencia de Nairobi se ponen de manifiesto preocupaciones especiales, esferas que requieren medidas especialmente urgentes y que se destacan como prioridades para la acción. Todas las partes que trabajan para el adelanto de la mujer deben centrar la atención y los recursos en los objetivos estratégicos de las esferas de especial preocupación que, necesariamente, están relacionadas entre sí, son independientes y tienen igual prioridad. Es necesario que esas partes elaboren y apliquen mecanismos para determinar la responsabilidad en todas esas esferas.

Para lograr este fin, se exhorta a los gobiernos, a la comunidad internacional y a la sociedad civil, inclusive las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, a que adopten medidas estratégicas en las siguientes esferas decisivas de especial preocupación:

– Persistente y creciente carga de la pobreza que afecta a la mujer

– Disparidades e insuficiencias y desigualdad de acceso en materia de educación y capacitación

– Disparidades e insuficiencias y desigualdad de acceso en materia de atención de la salud y servicios conexos

– Violencia contra la mujer

– Consecuencias de los conflictos armados y de otro tipo en las mujeres, incluidas las que viven bajo ocupación extranjera

– Desigualdad en las estructuras y políticas económicas, en todas las formas de actividades productivas y en el acceso a los recursos

– Desigualdad entre la mujer y el hombre en el ejercicio del poder y en la adopción de decisiones a todos los niveles

– Falta de mecanismos suficientes a todos los niveles para promover el adelanto de la mujer

– Falta de respeto y promoción y protección insuficientes de los derechos humanos de la mujer

– Estereotipos sobre la mujer y desigualdad de acceso y participación de la mujer en todos los sistemas de comunicación, especialmente en los medios de difusión

– Desigualdades basadas en el género en la gestión de los recursos naturales y la protección del medio ambiente

– Persistencia de la discriminación contra la niña y violación de sus derechos

Informe de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing, 4 a 15 de septiembre de 1995 (Nueva York, 1996), pp. 22-23

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El nuevo orden económico internacional, 1974

Eleanor Roosevelt muestra la Declaracion Universal de los Derechos Humanos

«Nosotros, los Miembros de las Naciones Unidas: Habiendo convocado un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para estudiar por primera vez los problemas de las materias primas y el desarrollo y considerar las cuestiones económicas más importantes con que se enfrenta la comunidad internacional.

Teniendo presentes el espíritu, los propósitos y los principios de la Carta de las Naciones Unidas de promover el progreso económico y social de todos los pueblos.

Proclamamos solemnemente nuestra determinación común de trabajar con urgencia por el establecimiento de un nuevo orden económico internacional basado en la equidad, la igualdad soberana, la interdependencia, el interés común y la cooperación de todos los Estados, cualesquiera sean sus sistemas económicos y sociales, que permita corregir las desigualdades y reparar las injusticias actuales, eliminar las disparidades crecientes entre los países desarrollados y los países en desarrollo y garantizar a las generaciones presentes y futuras un desarrollo económico y social que vaya acelerándose, en la paz y la justicia, y, a ese fin, declaramos lo siguiente:

1. El logro mayor y más significativo en las últimas décadas ha sido la liberación de gran número de pueblos y naciones de la dominación colonial y extranjera, lo que les ha permitido convertirse en miembros de la comunidad de pueblos libres. También se han alcanzado progresos técnicos en todas las esferas de las actividades económicas en las tres últimas décadas, proporcionándose así una sólida posibilidad de mejorar el bienestar de todos los pueblos. Sin embargo, los últimos vestigios de la dominación extranjera y colonial, la ocupación foránea, la discriminación racial, el «apartheid» y el neocolonialismo en todas sus formas siguen contándose entre los mayores obstáculos para la plena emancipación y el progreso de los países en desarrollo y de todos los pueblos interesados. Los beneficios del progreso tecnológico no son compartidos equitativamente por todos los miembros de la comunidad internacional. Los países en desarrollo, que constituyen el 70 % de la población mundial, reciben únicamente el 30 % de los ingresos mundiales. Ha resultado imposible lograr un desarrollo uniforme y equilibrado de la comunidad internacional con el actual orden económico internacional. La disparidad entre los países desarrollados y los países en desarrollo continúa aumentando, en un mundo regido por un sistema que se estableció en una época en que la mayoría de los países en desarrollo ni siquiera existían como Estados independientes y que perpetúa la desigualdad.

2. El actual orden económico internacional está en contradicción directa con la evolución de las relaciones políticas y económicas internacionales en el mundo contemporáneo. Desde 1970, la economía mundial ha experimentado una serie de crisis graves que han tenido serias repercusiones, especialmente sobre los países en desarrollo a causa de su mayor vulnerabilidad, en general, a los impulsos económicos externos. Los países en desarrollo se han convertido en un factor poderoso que hace sentir su influencia en todas las esferas de la actividad internacional. Estos cambios irreversibles en la relación de fuerzas del mundo hacen que sea necesaria una participación activa, plena y en pie de igualdad de los países en desarrollo en la formulación y ejecución de todas las decisiones que interesan a la comunidad internacional.

3. Todos estos cambios han puesto de relieve la realidad de la interdependencia entre todos los miembros de la comunidad mundial. Los actuales acontecimientos han puesto claramente de manifiesto que los intereses de los países desarrollados y los intereses de los países en desarrollo ya no pueden quedar aislados los unos de los otros, que existe una estrecha interrelación entre la prosperidad de los países desarrollados y el crecimiento y el desarrollo de los países en desarrollo, que la prosperidad de la comunidad internacional en conjunto depende de la prosperidad de las partes que la constituyen. La cooperación internacional para el desarrollo es el objetivo compartido y deber común de todos los países. Así, pues, el bienestar político, económico y social de las generaciones presentes y futuras depende más que nunca de la cooperación entre todos los miembros de la comunidad internacional sobre la base de la igualdad soberana y la eliminación del desequilibrio que existe entre ellos.

4. El nuevo orden económico internacional debe basarse en el pleno respeto de los siguientes principios:

a) La igualdad soberana de los Estados, la libre determinación de todos los pueblos, la inadmisibilidad de la adquisición de territorios por la fuerza, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados

b) La más amplia cooperación entre todos los Estados miembros de la comunidad internacional, basada en la equidad y que permita eliminar las disparidades existentes en el mundo y asegurar la prosperidad de todos

c) La plena y efectiva participación, sobre una base de igualdad, de todos los países en la solución de los problemas económicos mundiales en beneficio común de todos los países, teniendo presente la necesidad de lograr el desarrollo acelerado de todos los países en desarrollo y prestando al mismo tiempo particular atención a la adopción de medidas especiales en favor de los países en desarrollo menos adelantados sin litoral e insulares, así como los países en desarrollo más gravemente afectados por las crisis económicas y los desastres naturales, sin perder de vista los intereses de los demás países en desarrollo

d) El derecho de cada país a adoptar el sistema económico y social que considere más apropiado para su propio desarrollo, sin sufrir como consecuencia de ello ninguna discriminación

e) La plena soberanía permanente de los Estados sobre sus recursos naturales y todas sus actividades económicas. A fin de salvaguardar esos recursos, todo Estado tiene derecho a ejercer un control efectivo sobre ellos y su explotación, con medios ajustados a su propia situación, incluso el derecho de nacionalización o transferencia de la propiedad a sus nacionales, siendo este derecho una expresión de la plena soberanía permanente del Estado. No se puede someter a ningún Estado a ningún tipo de coerción económica, política o de otra índole para impedir el libre y pleno ejercicio de este derecho inalienable.

f) El derecho de todos los Estados, territorios y pueblos sometidos a la ocupación extranjera, a la dominación foránea o colonial o el «apartheid» a la restitución de sus recursos naturales y a la total indemnización por la explotación, el agotamiento y el deterioro de sus recursos naturales y todos los demás recursos de esos Estados, territorios y pueblos

g) La reglamentación y supervisión de las actividades de las empresas transnacionales mediante la adopción de medidas en beneficio de la economía nacional de los países donde esas empresas realizan sus actividades, sobre la base de la plena soberanía de esos países

h) El derecho de los países en desarrollo y de los pueblos de territorios bajo domi nación colonial y racial y ocupación extranjera a lograr su liberación y recuperar el control efectivo sobre sus recursos naturales y sus actividades económicas

i) La prestación de asistencia a los países en desarrollo y a los pueblos y territorios sometidos a la dominación colonial y extranjera, la ocupación foránea, la discriminación racial o el «apartheid», o que son víctimas de medidas económicas, políticas o de cualquier otro tipo encaminadas a aplicar coerción sobre ellos con el fin de conseguir que subordinen el ejercicio de sus derechos soberanos y obtener de ellos ventajas de cualquier especie, y se hallan sometidos al neocolonialismo en todas sus formas, y que han establecido o están tratando de establecer un control efectivo sobre sus recursos naturales y actividades económicas que han estado o siguen estando bajo control extranjero

j) El establecimiento de relaciones justas y equitativas entre los precios de las materias primas, los productos primarios, los bienes manufacturados y semimanufacturados que exporten los países en desarrollo y los precios de las materias primas, los productos básicos, las manufacturas, los bienes de capital y el equipo que importen con el fin de lograr un mejoramiento continuo en su insatisfactoria relación de intercambio y la expansión de la economía mundial

k) La prestación de asistencia activa a los países en desarrollo por toda la comunidad internacional, sin condiciones políticas ni militares

l) La garantía de que uno de los principales objetivos del sistema monetario internacional reformado será promover el progreso de los países en desarrollo y asegurarles una corriente suficiente de recursos reales

m) El mejoramiento del carácter competitivo de los productos naturales que rivalizan con los productos sustitutivos sintéticos

n) El trato preferencial y sin reciprocidad a los países en desarrollo, siempre que sea factible, en todas las esferas de la cooperación económica internacional cuando ello sea posible

o) La creación de condiciones favorables para la transferencia de recursos financieros a los países en desarrollo

p) La facilitación a los países en desarrollo del acceso a los adelantos de la ciencia y la tecnología modernas, la promoción de la transmisión de tecnología y la creación de una tecnología autóctona en beneficio de los países en desarrollo, en la forma y las modalidades que convengan a su economía

q) La necesidad de que todos los Estados pongan fin al despilfarro de los recursos naturales, incluidos los productos alimenticios

r) La necesidad de que los países en desarrollo consagren todos sus recursos a la causa del desarrollo

s) El refuerzo -mediante medidas individuales y colectivas- de la cooperación económica, comercial, financiera y técnica mutua entre los países en desarrollo principalmente en forma preferencial

t) La facilitación del papel que las asociaciones de productores pueden desempeñar, dentro del marco de la cooperación internacional, y en cumplimiento de sus objetivos, entre otras cosas, la prestación de asistencia para promover el crecimiento sostenido de la economía mundial y acelerar el desarrollo de los países en desarrollo.

5. La adopción unánime de la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo [Resolución 2626 (XXV) de la Asamblea General] fue un paso importante en la promoción de la cooperación económica internacional sobre una base justa y equitativa. El cumplimiento acelerado de las obligaciones y compromisos contraídos por la comunidad internacional en el marco de la Estrategia, en particular los relativos a las imperiosas necesidades del desarrollo de los países en desarrollo, contribuiría considerablemente al logro de las metas y objetivos de la presente Declaración.

6. Las Naciones Unidas como organización universal deben ser capaces de hacer frente a los problemas de la cooperación económica internacional de manera amplia y de proteger por igual los intereses de todos los países. Deben desempeñar un papel aún más considerable en el establecimiento de un nuevo orden económico internacional. La Carta de derechos y deberes económicos de los Estados, para cuya preparación la presente Declaración será una fuente adicional de inspiración, constituirá una contribución importante a este respecto. Por lo tanto, se insta a todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas a que realicen los máximos esfuerzos para lograr la aplicación de la presente Declaración, que es una de las principales garantías para la creación de mejores condiciones a fin de que todos los pueblos alcancen una vida en consonancia con la dignidad humana.

7. La presente Declaración sobre el establecimiento de un nuevo orden económico internacional será una de las bases más importantes para las relaciones económicas entre todos los pueblos y todas las naciones.»

Resolución 3201. Declaración sobre el establecimiento de un nuevo orden económico Internacional, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el sexto período extraordinario de sesiones, 1 de mayo de 1974

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Resolución 242 sobre el Próximo Oriente, 1967

Territorios controlados por Israel en 1967

El Consejo de Seguridad,

Expresando su constante preocupación por la grave situación en el Oriente Próximo.

Insistiendo en la inadmisibilidad de la adquisición de territorios por medio de la guerra y en la necesidad de trabajar por una paz justa y duradera, en la que todos los Estados de la zona puedan vivir con seguridad.

Insistiendo además en que todos los Estados Miembros, al aceptar la Carta de las Naciones Unidas, han contraído el compromiso de actuar de conformidad con el artículo 2 de la Carta,

1. Afirma que el acatamiento de los principios de la Carta requiere que se establezca una paz justa y duradera en el Próximo Oriente, la cual incluya la aplicación de los dos principios siguientes:

1) Retirada de las fuerzas armadas israelíes de territorios que ocuparon durante el reciente conflicto

2) Terminación de todas las situaciones de beligerancia o alegaciones de su existencia, y respeto y reconocimiento de la soberanía, integridad territorial e independencia política de todos los Estados de la zona y de su derecho a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas y libres de amenaza o actos de fuerza;

2. Afirma además la necesidad de:

a) Garantizar la libertad de navegación por las vías internacionales de navegación de la zona.

b) Lograr una solución justa del problema de los refugiados;

c) Garantizar la inviolabilidad territorial e independencia política de todos los Estados de la zona, adoptando medidas que incluyan la creación de zonas desmilitarizadas

3. Pide al Secretario General que designe un Representante Especial que mar che al Próximo Oriente, para establecer y mantener contactos con los Estados interesados a fin de promover un acuerdo y de ayudar en los esfuerzos para lograr una solución pacífica y aceptada, de acuerdo con las disposiciones y principios de la presente resolución.

4. Pide al Secretario General que informe lo antes posible al Consejo de Seguridad sobre el progreso de los esfuerzos del Representante Especial.

Resolución 242 de la ONU sobre Próximo Oriente, 22 de noviembre de 1967

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