Discurso de Stalin en Moscú de 9 de febrero de 1946

J. Stalin toma la palabra delante de los electores de la circunscripción Stalin, en Moscu.

J. Stalin toma la palabra delante de los electores de la circunscripción Stalin, en Moscu.

Stalin habló el 9 de febrero en el teatro Bolshói, uno de los monumentos más famosos de Rusia desde su reconstrucción en 1854 […] las 4.000 localidades estaban ocupadas por un público de miembros del Partido, oficiales del ejército o funcionarios: la clase superior, en una palabra, de la primera nación sin clases […]

«Camaradas», empezó Stalin con su tono «blando y monótono» y su fuerte acento georgiano de erres demasiado arrastradas […] cuando los presentes oyeron que Stalin decía que «nuestra victoria significa, en primer lugar, que nuestro sistema soviético ha vencido»; no «Rusia», ni «los aliados» […] Stalin no dedicaba ninguna expresión de gratitud a los demás aliados, ni a la Gran Bretaña ni a los Estados Unidos […] no sólo no fueron mencionados los aliados sino que Stalin evitó cuidadosamente cualquier comentario susceptible de sugerir que existieran […] Al comienzo del discurso Stalin explicó que la última guerra estalló «como resultado ineluctable del desarrollo de las fuerzas económicas y políticas mundiales sobre la base del moderno capitalismo monopolista», puesto que, al fin y al cabo, «el desarrollo del capitalismo mundial no se produce como un avance continuo y tranquilo, sino a través de las crisis y de la guerra» […]

La primera consecuencia del reciente conflicto era que (como se apuntó antes) demostraba que el sistema social soviético podía prevalecer […] La guerra no sólo había demostrado que el sistema soviético era «una forma de organización perfecta mente viable y  estable», sino también que era «una forma de organización superior a todas las demás» […]

En segundo lugar, continuó Stalin, «nuestra victoria demuestra que nuestro Estado soviético ha vencido, que nuestro Estado multinacional soviético ha resistido todas las pruebas de la guerra y ha demostrado su viabilidad» […]

Lo tercero que demostraba la victoria, prosiguió Stalin, era que el Ejército Rojo, cuya capacidad había sido puesta por muchos en tela de juicio cinco años atrás, había superado las adversidades de la guerra. La guerra había barrido todas aquellas dudas «injustificadas» y «ridículas»: ahora sería «imposible dejar de admitir que el Ejército Rojo» era un ejército de primera clase, de cuyos éxitos se podía aprender mucho. […]

En lo tocante al desarrollo económico, Stalin prosiguió diciendo que «nuestro Partido se propone la organización de un nuevo salto adelante de la economía nacional que nos permitirá, por ejemplo, triplicar nuestra capacidad industrial en comparación con el nivel de antes de la guerra»; y ahí llegó la frase clave de todo el discurso, en opinión de muchos observadores extranjeros: «Sólo en estas condiciones podemos considerar asegurado nuestro país contra cualquier eventualidad, aunque ello exigirá quizá tres nuevos Planes Quiquenales, o quizá más».

Stalin concluyó con una pequeña comedia irónica de las que, viniendo de él, uno nunca sabía cómo tomarse, incluyendo algunos aspavientos de falsa modestia: «ante las elecciones, el Partido Comunista desde luego se manifestaba dispuesto a aceptar el veredicto del pueblo» […]

El oyente o el lector precavido habría observado otros tres detalles más apuntados en ese discurso, aunque implícitamente.

En primer lugar, el programa anunciado significaba que se iba a reforzar el Partido y su ideología. […]

En segundo lugar era evidente que se iba a hablar menos de patriotismo y de Rusia […]

Tercero, que no se iba a hablar nada de los grandes mariscales y generales que habían ganado la guerra. De las armas, los productos de una fructífera industrialización, sí. Del mariscal Zhúkov, no.

Comentario periodístico sobre el discurso de Stalin.

Anuncios

#stalin

Ruptura de Albania con la URSS, 1964

Cartel de la Revolución Cultural que promueve la cooperación chino-albanesa. La leyenda, situada en la parte inferior, dice: “¡Larga vida a la gran unión entre Albania y China!” A pesar de lo que la pintura puede sugerir, los líderes sólo se reunieron una vez en el año 1956, antes de la alianza chino-albanesa

[…] Después de la liberación, la Unión Soviética y su partido Bolchevique, teniendo a Stalin al frente de ellos (salvas de aplausos), sin tomar en consideración las dificultades causadas por la guerra en su propio país, prometieron a nuestro pueblo y a nuestro partido una fraternal ayuda internacionalista multilateral para la consolidación del poder popular, para el restablecimiento y el desarrollo de nuestra economía sobre bases socialistas, para el desarrollo de los diferentes sectores de nuestra vida. Prometieron a nuestro pueblo y a nuestro Partido un fuerte apoyo en la lucha contra el imperialismo y el revisionismo yugoslavo, apoyos que han sido provechosos. […] La traición de Kruschev y de sus planteamientos revisionistas, que se esforzaron en destruir nuestro Partido y nuestra Patria socialista así como la amistad soviético-albanesa, no ha disminuido ni disminuirá los sentimientos de agradecimiento, de afecto y de eterna amistad de nuestro pueblo y de nuestro partido hacia el Partido y la Patria de Lenin y de Stalin (Aplausos) […]. Mientras que los revisionistas seguidores de Kruschev, al lado de los imperialistas, se lanzaban al ataque contra nuestro Partido y nuestro pueblo, en estos días, en estos difíciles años de lucha, La gran China y el glorioso Partido Comunista de China, teniendo ante ellos al camarada Mao Zedong, se encontraron al lado de nuestro pueblo y de nuestro Partido (Salva de aplausos. Ovación). Nos ayudaron generosamente, nos concedieron créditos y otras formas de ayuda para permitirnos continuar las obras del tercer quinquenio, la edificación socialista del país […]

La destitución de Kruschev es una gran victoria, pero esto no significa el fin del revisionismo […]. Los actuales dirigentes del Partido y del gobierno soviéticos, después de la caída de Kruschev, han declarado más de una vez que siguieron fielmente la línea del XX, XXI y XXII Congreso del P.C.U.S. […]

En primer lugar, el arreglo de la cuestión de Stalin, de la rehabilitación de Stalin, en tanto que gran marxista leninista, independientemente de algún error insignificante que haya podido cometer, es una gran cuestión de principio, de alcance internacional (Salva de aplausos. Ovación) […]. Los marxistas y los hombres honestos no creen las sandeces revisionistas que pretenden que “Stalin era un feroz dictador” […]. Se sabe que Stalin nunca se comportó como un dictador, ni siquiera hacia los adversarios del leninismo.

Enver Hoxha,  29 de noviembre de 1964

#albania, #urss

Tratado sobre el Canal de Panamá, 1977

Zona del Canal de Panamá

Los tratados Torrijos-Carter y otros documentos relacionados fueron firmados en Washington DC el 7 de septiembre de 1977 entre Omar Torrijos (jefe de gobierno de Panamá) y Jimmy Carter (presidente de los Estados Unidos de América). Con ellos se transfiere progresivamente la soberanía del Canal de Panamá de EEUU a Panamá, estando en poder de EEUU desde 1903. La ceremonia de firma se realizó en las oficinas de la OEA, con la asistencia de presidentes de Latinoamérica como invitados.Posteriormente fueron ratificados por plebiscito en Panamá el 23 de octubre, y aprobados por el Senado de los EE.UU. el 10 de abril siguiente.

Los tratados, que comprometían a que ambos países acordaran en forma amistosa y cooperativa el proveer de una buena administración, operación y mantenimiento adecuado a tal obra de ingeniería, están compuestos por:

a)  El Tratado Torrijos-Carter que consta de un preámbulo, 14 artículos, un anexo y un acta;

b) El Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente y Funcionamiento del Canal de Panamá que garantiza el libre tránsito y neutralidad a perpetuidad de éste.

La transferencia definitiva de soberanía a Panamá se llevó a cabo el 31 de diciembre de 1999 al mediodía, hora panameña, durante el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso.

Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente y Funcionamiento del Canal de Panamá

La república de Panamá y Estados Unidos de América, han acordado lo siguiente:

Firma de los tratados en Washington, 7 de septiembre de 1977

ARTICULO I

La República de Panamá declara que el Canal en cuanto vía acuática de tránsito internacional será permanentemente neutral conforme al régimen estipulado en este tratado. El mismo régimen de neutralidad se aplicará a cualquier otra vía acuática internacional que se construya total o parcialmente en territorio panameño.

ARTICULO II

Panamá declara la neutralidad del Canal para que, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra, éste permanezca seguro y abierto para el tránsito pacífico de las naves de todas las naciones en términos de entera igualdad, de modo que no haya contra ninguna nación ni sus ciudadanos o súbditos discriminación concerniente a las condiciones o costes del tránsito ni por cualquier otro motivo y para que el Canal y consecuentemente el Istmo de Panamá, no sea objetivo de represalias en ningún conflicto bélico entre otras naciones del muundo. Lo anterior quedará sujeto a los siguientes requisitos:

(a) Al pago de peajes u otros derechos por el tránsito y servicios conexos, siempre que fueren fijados según lo estipulado en el artículo lll, literal (c);

(b) Al cumplimiento de los reglamentos pertinentes, siempre que los mismos fueren aplicados según las estipulaciones del artículo lll;

(c) A que las naves en tránsito no cometan actos de hostilidad mientras estuvieren en el Canal.

(d) Al cumplimiento de otras condiciones y restricciones establecidas en este tratado.

1. Para los fines de la seguridad, eficiencia y mantenimiento apropiado del Canal, se aplicarán las siguientes reglas:

(a) El Canal será manejado eficientemente de acuerdo con las condiciones del tránsito a través del Canal y de los reglamentos que serán justos, equitativos y razonables y limitados a los necesarios para la navegación segura y el funcionamiento eficiente y sanitario del Canal;

(b) Se proveerán los servicios conexos necesarios para el tránsito por el Canal;

(c) Los peajes y otros derechos por servicio de tránsito y conexos serán justos, razonables, equitativos y consistentes con los principios de Derecho Internacional;

(d) Podrá requerirse de las naves como condición previa para el tránsito que establezcan claramente la responsabilidad financiera y las garantías para el pago de indemnización razonable y adecuada, consistente con las normas y prácticas internacionales, por los danos resultantes de actos u omisiones de esas naves al pasar por el Canal.

En el caso de naves pertenecientes a un Estado u operadas por éste o por las cuales dicho Estado hubiere aceptado responsabilidad, bastará para asegurar dicha responsabilidad financiera una certificación del respectivo Estado en el sentido de que cumplirá sus obligaciones de pagar conforme al Derecho Internacional, los danos resultantes de la acción u omisión de dichas naves durante su paso por el Canal;

(e) Las noves de guerra y naves auxiliares de todas las naciones tendrán en todo tiempo el derecho de transitar por el Canal, independientemente de su funcionamiento interno, medios de propulsión, origen, destino o armamento, sin ser sometidas como condición del tránsito, a inspección, registro o vigilancia. No obstante podrá exigirse a dichas naves que certifiquen haber cumplido con todos los reglamentos aplicables sobre salud, sanidad y cuarentena. Además, dichas naves tendrán derecho a negarse a revelar su funcionamiento interno, origen, armamento, carga o destino.

(f) Las naves de guerra y naves auxiliares de todas las naciones tendrán en todo tiempo el derecho de transitar por el Canal, independientemente de su funcionamiento interno, medios de propulsión, origen, destino o armamento, sin ser sometidas como condición del tránsito a inspección, registro o vigilancia. No obstante podrá exigirse a dichas naves que certifiquen haber cumplido con todos los reglamentos aplicables sobre salud, sanidad y cuarentena. Además, dichas naves tendrán derecho de negarse a revelar su funcionamiento interno, origen, armamento, carga o destino. No obstante, se podrá exigir a las naves auxiliares la presentación de garantía escrita, certificada por un funcionario de alta jerarquía del Gobierno del Estado que solicitare la exención, de que tales naves pertenecen a dicho Estado o son operadas por él y que en ese caso son utilizadas solo para un servicio oficial no comercial.

2. Para los fines de este trabajo, los términos Canal, Naves de Guerra, Naves Auxiliares, Funcionamiento Interno, Armamento e Inspección, tendrán los significados que se le asignen en el Anexo A de este tratado.

ARTICULO IV

La República de Panamá y los Estados Unidos de América convienen en mantener el régimen de neutralidad establecido en el presente tratado, el cual será mantenido a efecto de que el Canal permanezca permanentemente neutral, no obstante la terminación de cualesquiera otros tratados celebrados por las dos partes Contratantes.

ARTICULO V

Después de la terminación del Tratado del Canal de Panamá, sólo la República de Panamá manejará el Canal y mantendrá fuerzas militares, sitios de defensa e instalaciones militares dentro su territorio nacional.

ARTICULO VI

1. En reconocimiento de las importantes contribuciones de la República de Panamá y de los Estados Unidos de América a la construcción, funcionamiento, mantenimiento, protección y defensa del Canal, las naves de guerra y las naves auxiliares de estas naciones, no obstante otras estipulaciones de esta tratado, tendrán el derecho de transitar el Canal independientemente de su funcionamiento interno, medio de propulsión, origen, destino, armamento o carga. Dichas naves de guerra y naves auxiliares tendrán derecho de transitar el Canal de modo expedito.

2. Mientras los Estados Unidos de América tengan la responsabilidad por el funcionamiento del Canal, podrán continuar otorgando a la República de Colombia, libre de peajes, el tránsito por el Canal de sus tropas, naves y materiales de guerra. Posteriormente la República de Panamá prodrá otorgar a las Repúblicas de Colombia y Costa Rica el derecho de tránsito libre de peajes.

ARTICULO VII

1. La República de Panamá y los Estados Unidos de América copatrocinarán en la Organización de los Estados Americanos una resolución que abra a la adhesión de todos los Estados del mundo el Protocolo de este tratado, mediante el cual los firmantes adherirán a los objetivos del presente tratado, conviniendo en respetar el régimen de neutralidad establecido en el mismo.

2. La Organización de los Estados Americanos servirá como depositaria de este Tratado y de los instrumentos pertinentes al mismo.

ARTICULO VIII

Este tratado está sujeto a ratificación de conformidad con los procedimientos constitucionales de ambas Partes. Los instrumentos de ratificación serán canjeados en Panamá al mismo tiempo que los instrumentos de ratificación del Tratado del Canal de Panamá, suscrito en esta fecha. Este tratado entrará en vigor simultáneamente con el Tratado del Canal de Panamá, seis meses calendarios contados a partir de la. fecha del canje de los instrumentos de ratificación.

FIRMADO en Washington, a los 7 días de septiembre de 1977, en idiomas español e inglés, siendo ambos textos igualmente auténticos.

DONE at Washington, this 7th day of September, 1977, in duplicate, in the English and Spanish languages, both texts being equally authentic.

ANEXO A

1. Canal: el término Canal, usado en todo el texto, incluye el Canal de Panamá existente, sus entradas y los mares territoriales de la República de Panamá adyacentes a él, según aparece en el mapa adjunto (Anexo B) y cualquier otra vía interoceánica que pueda ser manejada total o parcialmente dentro del territorio de la República de Panamá, sus entradas y los mares territoriales adyacentes a la misma en cuya construcción o financiamiento participen o hubieren participado los Estados Unidos de América.

2. Naves de Guerra: el término nave de guerra, usado en todo el texto, define a una nave perteneciente a las fuerzas navales de un Estado que porte las insignias exteriores distintivas de los buques de guerra de esa nacionalidad, bajo el comando de un oficial debidamente comisionado por el gobierno e inscrito en la Lista Naval, y operada por una tripulación bajo disciplina naval regular.

3. Nave Auxiliar: el término nave auxiliar, usado en todo el texto, define a cualquier nave que no fuere nave de guerra, de propiedad de un Estado u operada por él y utilizada, en ese momento solamente, en servicio no comercial del gobierno.

4. Operación interna: el término operación interna, usado en todo el texto, define a toda la maquinaria y los sistemas de propulsión, al igual que el manejo y control de la nave incluso su tripulación. Sin embargo, no incluye las medidas necesarias para el tránsito de las naves bajo el control de pilotos cuando dichas naves se encontrasen en el Canal.

5. Armamento: el término armamento, usado en todo el texto, define a las armas, municiones, instrumentos de guerra y cualquier otro equipo de una nave que posea las características apropiadas para su uso con fines bélicos.

6. Inspección: el término inspección, usado en todo el texto, incluye el examen a bordo de la estructura de la nave, la carga, el armamento y el funcionamiento interno. No incluye las medidas estrictamente necesarias para el arqueo, ni medidas estrictamente necesarias para asegurar el tránsito y la navegación segura y sanitaria, incluso el examen del equipo de cubierta y de navegación visual. Tampoco incluye, en el caso de cargas vivas, como el ganado y otros animales que puedan ser portadores de enfermedades contagiosas, las medidas necesarias para asegurar que se han cumplido los requisitos de salud y de sanidad.

ANEXO B

PROTOCOLO AL TRATADO RELATIVO A LA NEUTRALIDAD PERMANENTE Y AL FUNCIONAMIENTO DEL CANAL DE PANAMA

Por cuanto el mantenimiento de la neutralidad del Canal de Panamá es importante no sólo para el comercio y la seguridad de la República de Panamá y de los Estados Unidos de América, sino también para la paz y seguridad del Hemisferio Occidental, e igualmente para los intereses del comercio mundial.

Por cuanto el régimen de neutralidad que han acordado mantener la República de Panamá y Estados Unidos de América asegurará permanentemente el acceso al Canal de las naves de todas las naciones sobre una base de entera igualdad;

Por cuanto el referido régimen de efectiva neutralidad constituirá la mejor protección para el Canal y garantizará la ausencia de todo acto hostil al mismo.

Las Partes Contratantes de este Protocolo han acordado lo siguiente:

ARTICULO I

Las Partes Contratantes, por este medio, reconocen el régimen de neutralidad permanente del Canal establecido por el Tratado Relativo a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del Canal de Panamá y adhieren a sus objetivos.

ARTICULO II

Las Partes Contratantes acuerdan observar y respetar el régimen de neutralidad permanente del Canal tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra, y asegurar que las naves de su registro cumplan estrictamente las reglas aplicables.

ARTICULO III

Este protocolo estará abierto a la adhesión de todos los Estados del mundo y entrará en vigor para cada Estado desde el momento del depósito de su instrumento de adhesión en la Secretarla General de la Organización de Estados Americanos.

FIRMADO en Washington, a los 7 días de septiembre de 1977, en los idiomas español e inglés, siendo ambos textos igualmente auténticos.

#ee-uu

La insurreción húngara de 1956

Una escultura de Stalín derribada en la revolución húngara de 1956

A la cabeza del cortejo iba una corona de flores rojas con la intención de colocarla más tarde bajo la estatua del general Bem (…) Los manifestantes entonaban marchas de la guerra de 1848; en la cabeza del cortejo un grupo cantaba “La Internacional” y otro “La Marsellesa”; otros cantaban antiguas canciones(…) Llegados a los alto de la avenida Stalin, los jóvenes manifestantes gritaron “¡necesitamos la avenida de Stalin! ¡la estatua de Stalin!”  En el balcón de un inmueble por el extremo de esta avenida, el cortejo descubre a dos oficiales del ejército que les hacen gestos amistosos: ”¡Viva el ejército popular!”, exclaman los manifestantes a modo de respuesta (…)

Fuera de los efectivos habituales, la policía aparece muy poco en el trayecto, y los agentes de servicio no intervienen (…) Cada vez se van incorporando más gente sobre las aceras (…) La composición de la masas es muy diversa: los habitantes o los trabajadores de los barrios, paseantes ocasionales forman la mayoría; fuera de los manifestantes no hay grupos organizados en el trayecto. Toda la gente tiene el semblante feliz y emocionado (…) Yo no había visto a Budapest tan feliz (…)

Emisión de Radio Budapest, octubre de 1956

Pueblo húngaro: el Gobierno nacional, profundamente imbuído de su responsabilidad con el pueblo y con la Historia, y en la certeza de expresar la voluntad unánime de millones de húngaros, proclama la neutralidad de la República Federal de Hungría. El pueblo húngaro desea mantener, dentro de la independencia y de la igualdad, conforme al espíritu de la Carta de las Naciones Unidas, una sincera amistad con sus pueblos vecinos, con la Unión Soviética y con todos los pueblos del mundo.

El pueblo húngaro desea consolidar y desarrollar los logros de su revolución nacional sin tener que alinearse con uno u otro bloque de potencias. El sueño secular del pueblo húngaro está realizándose. La lucha revolucionaria desarrollada por el pueblo húngaro ha hecho finalmente triunfar la causa de la libertad y de la independencia. Gracias a esta lucha heróica, nuestro país podrá reconsiderar sus relaciones con los otros Estados, en función de su interés primordial: la neutralidad. Pedimos a nuestros vecinos, a los países cercanos y a los más lejanos, que respeten la decisión irrevocable de nuestro pueblo […]”.

HUNGRÍA.- Alocución radiada por Imre Nagy, 1 de noviembre de 1956.

Saludo fraternal. Vosotros, húngaros, deberías controlar vuestros asuntos… para que nosotros, los rusos, no nos veamos obligados a venir en vuestra ayuda. “Víctimas de Krushchev de la revolución húngara”. Cinismo e ironía inglesa a cargo de Cummings (Daily Express, 10 de abril de 1958)

Fuente imagen Cummings: Historia gráfica, 8 de octubre de 2008

#hungria, #imre-nagy, #kruschev, #urss

Consejo de Ayuda Económica Mutua (COMECON), 1959

Miembros y países asociados del CAME, 1986

«Art. 1º. Propósitos y principios.

1. El Consejo de Ayuda Económica Mutua tiene por finalidad ayudar, por medio de la unión y de la coordinación de esfuerzos de sus países miembros, a desarrollar en los mismos metódicamente la economía nacional, a acelerar el proceso económico y técnico, a elevar el nivel de industrialización de los países menos industrializados, a acrecentar constantemente el rendimiento del trabajo y a aumentar sin interrupción el bienestar de los pueblos de los países miembros.

2. El Consejo de Ayuda Económica Mutua se funda en el principio de igualdad soberana de todos sus países miembros.

La cooperación económica, científica y técnica de los países miembros del Consejo descansa en los principios de plena igualdad de derechos, de respeto a la soberanía e intereses nacionales, de beneficio mutuo y de ayuda amistosa […].

Bandera del COMECON

Art. 3º. Funciones y competencias.

1º. De acuerdo con los fines y principios enunciados en el art. 1º de los presentes Estatutos, el Consejo de Ayuda Económica Mutua:

a) Organiza la cooperación económica y científico-técnica multilateral de los miembros del Consejo, en el sentido de aprovechar del modo más racional sus recursos naturales y acelerar el desarrollo de las fuerzas productivas;

b) Contribuye al perfeccionamiento de la división socialista internacional del trabajo, mediante la coordinación de los planes de desarrollo de la economía nacional, especialización y cooperación en la producción de los países miembros del Consejo;

c) Adopta medidas para el estudio de los problemas económicos y científico-técnicos que son de interés para los países miembros del Consejo;

d) Ayuda a los países del Consejo en la elaboración y aplicación de las medidas conjuntas de las esferas: del incremento de la industria y la agricultura de los países miembros del Consejo; del aprovechamiento con mayor eficacia de las inversiones básicas hechas por los países miembros del Consejo para el desarrollo de las ramas de la industria de extracción y de elaboración, así como para la construcción de grandes obras que representen intereses para dos o más países; del desarrollo del comercio y del intercambio de servicios entre los países miembros del Consejo y con otros países; del intercambio de realizaciones científico-técnicas y de experiencias avanzadas en la producción;

e) Adoptar otras medidas necesarias para alcanzar los fines del Consejo.

2º. El Consejo de Ayuda Económica Mutua, por conducto de sus órganos que actúan dentro de los planes de su competencia puede adoptar recomendaciones y tomar decisiones conforme a los presentes Estatutos […]».

Estatutos del COMECON, 14 de diciembre de 1959.

#comecon, #economia

Incidencia de la perestroika en Checoslovaquia

Portada de Meditaciones estivales

Con la caída del sistema totalitario se ha puesto fin al largo período en que Checoslovaquia fue un país satélite. Yo mismo estoy sorprendido de la rapidez y la calma con que se ha producido este cambio. Ante los dramáticos acontecimientos en la Europa Central y Oriental y los cambios en su propio país, la dirección soviética se dio cuenta de que sería insensato querer mantener el sistema de hegemonía soviética en esta parte de Europa. No sé qué imagen se formó Gorvachov, en el momento en que emprendió la perestroika, de cómo podía evolucionar la situación, pero a finales de 1989 debía de estar convencido de que no podía impedir la emancipacion de los antiguos países satélites de la Unión Soviética […].

Nosotros nos hemos convertido, prácticamente de un día para otro, en un país políticamente independiente. Esto no quiere decir que se deba sólo al esfuerzo de la dirección soviética y que nuestra libertad nos la hayan regalado, o prácticamente impuesto. También hay que tener en cuenta qtodo lo que nosotros hemos hecho para conquistarla. Pero me parece justo reconocer que no nos hemos encontrado con una resistencia significativa […].

Václav Havel: Meditaciones estivales, 1992

#checoslovaquia, #havel

La dimisión de Václav Havel ante la desmembración de Checoslovaquia

Václav Havel

Ayer saltó la noticia de que Vaclav Havel, el carismático presidente de Checoslovaquia, el único líder de Europa del Este verdaderamente respetado, admirado en los foros internacionales y en la conciencia de los hombres decentes, presentará mañana su dimisión. Las consecuencias de esta renuncia, forzada por el devenir del proceso secesionista de Eslovaquia, son hoy todavía políticamente incalculables -como de hecho lo es todo lo que está sucediendo en Europa del Este desde que Gorbachev ascendió al poder en Moscú-. Pero más acá o más allá de la dimensión política del gesto de renuncia, la caída de Havel viene a confirmar, con la nitidez de una parábola, de una fábula provista de su pedestre moraleja, el fracaso de los intelectuales al timón de los Estados y la imposibilidad de regir éstos según los criterios de la razón. ¿Era necesario este episodio triste para remachar la evidencia de que la política no funciona casi nunca sobre la base de la reflexión racional, sino sobre los movimientos de la estrategia y del oportunismo?

Vaclav Havel y Milán Kundera estuvieron enfrentados durante largos años (en 1968, Kundera creía en el socialismo de rostro humano, Havel en la democracia occidental). Pero la vida de Havel, según Kundera, “es hermosa como una poesía”. Otro gran escritor praguense, Bohumil Hrbal, se refiere a Havel como “Un héroe. El héroe”. El filólogo Josef Cermak -cuya ya célebre edición del epistolario último de Kafka se acaba de publicar en nuestro país- lo define, en privado, y sin asomo de ironía, de santo. Nadie, salvo él mismo, puso nunca en duda su honestidad y su desprendimiento. Tal es la fuerza moral del dramaturgo presidente. Ahora puede volver a las letras, enriquecido de una experiencia inimaginable, o seguir en la política presidiendo los futuros Estados checos, algo en lo que íntimamente no cree -aspiraba a emular a Masaryk, fundador de Checoslovaquia en 1918- y con la llaga de la derrota aún sangrante.

Nacido en Praga en 1936, en el seno de una familia burguesa, el régimen comunista instaurado tras la Segunda Guerra Mundial le vetó el paso a los estudios superiores, como a todos los vastagos de los “enemigos del pueblo”. Havel empezó a trabajar en un teatro, en tareas logísticas, y acabó escribiendo dramas. La crítica suele afiliarlos al teatro del absurdo, el de Ionesco, el de Beckett, pero las tramas de Havel son bastante inferiores a las de estos maestros, las ideas que las alimentan se repiten, y un obvio “mensaje” presente en todas ellas las hace demasiado obvias: no es un gran escritor. Entre sus mejores obras está, paradójicamente, “Conversación a distancia”, una larga entrevista en la que explica minuciosamente su ideario; las “Cartas a Olga”, que enviaba desde la prisión a su esposa. Y quizás el drama “Audiencia”, inspirado en sus años de trabajo en una fábrica de cerveza en Trutnov, en el norte de Bohemia.

Saltó a la palestra en 1968, durante la primavera de Praga, donde ocupaba el papel de joven airado frente al posibilismo de hombres como Dubcek. Tras la invasión soviética aglutinó la disidencia, encabezando todos los movimientos de oposición, y alternó el trabajo en los oficios destinados a los políticamente indeseables con las temporadas en la cárcel. A partir de finales de los setenta vivió de las representaciones de su obra en el extranjero. En noviembre de 1989 fue excarcelado, negoció con el Partido Comunista el traspaso del poder a la oposición democrática y fue elegido presidente por la Asamblea Federal. En julio de 1990 fue reelegido por dos años más. Desde que ocupó la presidencia, los escritos de Havel se han limitado a los discursos públicos y a las “Meditaciones estivales” de las que dimos noticia en octubre pasado y en las que dice: “Gracias a la orientación moral de nuestra política exterior Checoslovaquia goza en el mundo de respeto. Saber si este respeto durará todavía algún tiempo o si lo estamos perdiendo por nuestra incapacidad de arreglar los asuntos domésticos ya es otro asuto”. Nueve meses más tarde, los hechos responden a esta cuestión.

Vladimir Meciar y Václav Havel

Tras las elecciones parlamentarias del pasado mes de junio, el reforzado líder de los independentistas eslovacos, Vladimir Meciar, proclamó que aceptaría cualquier presidente salvo a Havel. Pues Havel es el símbolo vivo de Checoslovaquia. Como si fuera necesario hacer más transparente, más obvia aquella parábola, la que encarna Havel y su destino, el “verdugo” del intelectual es un ex boxeador; el prosista que tuvo como lema “la verdad triunfará” es vencido por un maestrillo del doble lenguaje; el vivales derrota al inteligente; el que derriba al héroe de la resistencia anticomunista es un ex burócrata del Partido Comunista, que se supo reciclar en furibundo nacionalista, en patriota: esto es norma en los países del ex bloque comunista. Los ejemplos de los presidentes de Croacia y Eslovenia, que tan rápidamente han sabido llevar a sus países de la dictadura a la guerra, no pueden sino despertar la inquietud en Europa Central. Para empezar a alimentar esa inquietud están las declaraciones de Meciar, recién celebradas las elecciones, cuando los líderes de la minoría húngara en Eslovaquia advirtieron que, en caso de que Checoslovaquia desapareciera, exigirían la plena autonomía de los húngaros de Eslovaquia: Meciar advirtió que en caso de amenaza a la unidad nacional de Eslovaquia, enviaría las tropas a la frontera húngara.

Entre sus votantes cunde ya, pero demasiado tarde, el arrepentimiento y el miedo. Votaron al boxeador porque Eslovaquia es pobre, porque la magnífica política económica de Havel y Klaus se deja sentir poco en Bratislava. No porque quisieran convertirse en un pequeño país con frontera a Hungría y Ucrania.

Aquel viejo lema husita, asumido por el Foro Cívico y por Havel, que afirma la confianza en el triunfo de la verdad, es, ciertamente, de un idealismo o de una ingenuidad conmovedora. El “idealista”, “ingenuo”, “romántico” ha llamado la oposición a Havel, quien, en los autógrafos que firma, acompaña su rúbrica con el dibujo de un corazón. Los que así le atacaban no entendían que la función del presidente en Checoslovaquia es menos ejecutiva que simbólica o totémica, parecida a la del rey en España. Caído ese tótem, todo es posible. Con adjetivos semejantes se descalificaba durante la segunda república española a Azaña y su círculo, y se reclamaba un “hombre práctico”. Y éste llegó. ¿Qué más práctico, más ejecutivo, que las armas?»

Ignacio Vidal-Floch, El boxeador noquea al intelectual, La Vanguardia, 19 de julio de 1992, p. 50

#checoslovaquia, #havel