Cesión de Hong Kong a la República Popular China

Firma de la cesión de Hong Kong a China, Beijing, 19 de diciembre de 1984

Firma de la cesión de Hong Kong a China, Beijing, 19 de diciembre de 1984

El proceso de cesión de Hong Kong a la República Popular China se inicia con la firma de la Declaración Conjunta Chino-Británica de 19 diciembre de 1984. En 1985 se constituye, por una parte, la Comisión de Elaboración para la Ley Fundamental, compuesta por cincuenta y nueve personalidades de las que veintitrés son ciudadanos de Hong Kong y, por otra, el Comité Consultivo para la Ley Fundamental, integrado por ciento ochenta representantes de diversos círculos de Hong Kong. Tras cuatro años y ocho meses de reuniones y debates, la VII Asamblea Popular Nacional examinó y aprobó la Ley Fundamental, que entró en vigor a partir del 1 de julio de 1997.

El gobierno de la República Popular China y el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte han hecho con satisfacción un recuento de las relaciones amistosas existentes entre los Gobiernos y pueblos de los dos países en los años recientes y coinciden en que una apropiada solución negociada de la cuestión de Hong Kong, legada de la historia, contribuye al mantenimiento de la prosperidad y la estabilidad de Hong Kong y a la ulterior consolidación y desarrollo de las relaciones entre los dos países sobre una nueva base. Por consiguiente, han acordado a través de consultas entre las delegaciones de los dos Gobiernos, dar la siguiente declaración:

1. El Gobierno de la República Popular China declara que la recuperación del área de Hong Kong (incluyendo la Isla de Hong Kong, Kowloon y los Nuevos Territorios, denominados en adelante “Hong Kong”) encarna la aspiración común de todo el pueblo chino, y que ha decidido reasumir el ejercicio de soberanía sobre Hong Kong a partir del 1º de julio de 1997.

2. El Gobierno del Reino Unido declara que devolverá Hong Kong a la República Popular China el 1º de julio de 1997.

3. El Gobierno de la República Popular China declara que las políticas fundamentales de la República Popular China con respecto a Hong Kong son las siguientes:

(1) Para salvaguardar la unidad nacional y la integridad territorial y tomando en consideración la historia y las realidades de Hong Kong, la República Popular China se ha resuelto a establecer, de conformidad con las estipulaciones del Artículo 31 de la Constitución de la República Popular China, una Región Administrativa Especial en Hong Kong en el momento de reasumir el ejercicio de soberanía sobre Hong Kong.

(2) La Región Administrativa Especial de Hong Kong se subordinará directamente al Gobierno Popular Central de la República Popular China. Ella gozará de un alto grado de autonomía, excepto en los asuntos exteriores y de defensa que son de responsabilidad del Gobierno Popular Central.

(3) La Región Administrativa Especial de Hong Kong estará investida de los poderes ejecutivo y legislativo y el judicial independiente, incluído el de sentencia en última instancia. Las leyes actualmente vigentes en Hong Kong se mantendrán inalterables en lo fundamental.

(4) El Gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong estará integrado por habitantes locales. El jefe ejecutivo será nombrado por el Gobierno Popular Central sobre la base de los resultados de la elección o consultas llevadas a cabo en la localidad. Los principales funcionarios serán propuestos por el jefe ejecutivo de la Región Administrativa Especial de Hong Kong al Gobierno Popular Central para los efectos de nombramiento. Los ciudadanos chinos y extranjeros que hayan trabajado anteriormente en los servicios público y policial en los departamentos gubernamentales permanecerán en su empleo. Ingleses o extranjeros de otra nacionalidad podrán ser empleados como asesores o para desempeñar determinados cargos públicos en los departamentos gubernamentales de la Región Administrativa Especial de Hong Kong.

(5) Se mantendrán inalterables los vigentes sistemas social y económico así como el modo de vivir en Hong Kong. Los derechos y las libertades, como los de la persona, opinión, prensa, reunión, asociación, viaje, mudanza, comunicación, huelga, opción de ocupación, investigación académica y creencia religiosa, serán garantizados por la ley en la Región Administrativa Especial de Hong Kong. La propiedad privada y la empresarial, el derecho legítimo de sucesión así como las inversiones foráneas serán protegidos por la ley.

(6) La Región Administrativa Especial de Hong Kong mantendrá el status de puerto franco y territorio aduanero independiente.

(7) La Región Administrativa Especial de Hong Kong preservará el status de un centro financiero internacional y continuarán abiertos sus mercados de divisas, oro, valores y futuros. Será libre el flujo del capital. El dólar de Hong Kong seguirá circulando y se mantendrá libremente convertible.

(8) La Región Administrativa Especial de Hong Kong mantendrá finanzas independientes. El Gobierno Popular Central no recaudará impuestos en la Región.

(9) La Región Administrativa Especial de Hong Kong podrá establecer vínculos económicos mutuamente beneficiosos con el Reino Unido y otros países, cuyos intereses económicos en Hong Kong serán atendidos debidamente.

(10) Bajo el nombre de “Hong Kong, China”, la Región Administrativa Especial de Hong Kong podrá, por su cuenta, mantener y desarrollar relaciones económicas y culturales y concertar acuerdos pertinentes con países y regiones así como las organizaciones internacionales concernientes.

El Gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong podrá, por su cuenta, expedir documentos de viaje para la entrada en y la salida de Hong Kong.

(11) La preservación del orden público en la Región Administrativa Especial de Hong Kong estará a cargo del Gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong.

(12) Las políticas fundamentales arriba mencionadas de la República Popular China sobre la cuestión de Hong Kong y la aclaración de dichas políticas en el Anexo I de esta Declaración Conjunta serán establecidas por la Asamblea Popular Nacional de la República Popular China en una Ley Fundamental de la Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China, y seguirán invariables por espacio de 50 años.

4. El Gobierno de la República Popular China y el Gobierno del Reino Unido declaran que, durante el período de transición comprendido entre la fecha de entrada en vigor de esta Declaración Conjunta y el 30 de junio de 1997, el Gobierno del Reino Unido se encargará de la administración de Hong Kong con miras a mantener y preservar su prosperidad económica y estabilidad social; y que el Gobierno de la República Popular China brindará su cooperación al respecto.

5. El Gobierno de la República Popular China y el Gobierno del Reino Unido declaran que, a fin de asegurar la feliz transmisión de poder en 1997 y en vista de una efectiva aplicación de esta Declaración Conjunta, se creará un Grupo Conjunto de Enlace Sino-Británico una vez entrada en vigor esta Declaración Conjunta, el cual se constituirá y funcionará en concordancia con las disposiciones del Anexo II de la presente Declaración Conjunta.

6. El Gobierno de la República Popular China y el Gobierno del Reino Unido declaran que los arriendos de tierra en Hong Kong y otros asuntos pertinentes serán tratados de acuerdo con las estipulaciones del Anexo III de la presente Declaración Conjunta.

7. El Gobierno de la República Popular China y el Gobierno del Reino Unido coinciden en llevar a efecto las anteriores declaraciones y los Anexos de esta Declaración Conjunta.

8. Esta Declaración Conjunta será sometida a ratificación y entrará en vigor en la fecha del canje de instrumentos de ratificación, que tendrá lugar antes del 30 de junio de 1985 en Pekín. Esta Declaración Conjunta y sus Anexos serán igualmente válidos.

Dada en Pekín, a los diecinueve días del mes de diciembre del año mil novecientos ochenta y cuatro, en dos ejemplares escritos en los idiomas chino e inglés, siendo ambos textos igualmente auténticos.

Por el Gobierno de la República Popular China. Zhao Ziyang

Por el Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Margaret Thatcher

Fuentes:  http://www.ceri-fog.org/publicaciones/meridiano/meri15(1).htm;

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#r-p-china, #reino-unido

La voz comunista en la Conferencia de Bandung, 1955

Estimados Presidente y Representantes:

Zhou Enlai se dirige a la Conferencia de Bandung, Abril de 1955

Entre ustedes se ha distribuido la versión escrita de mi discurso principal. Tras haber escuchado los discursos de numerosos jefes de delegaciones, quisiera añadir algo.

La delegación china ha acudido a esta conferencia en busca de la unidad, no con el afán de promover disputas. Los comunistas nunca renunciamos a manifestar nuestra convicción de que el comunismo y el socialismo son sistemas adecuados. Pero el fin de esta conferencia no es difundir las ideologías personales ni los sistemas políticos de las diferentes naciones, aunque es evidente que entre nosotros existen diferencias.

La delegación china no ha venido aquí a poner de relieve esas diferencias, sino a buscar puntos en común. ¿Hay una base para la búsqueda de puntos comunes entre nosotros? Por supuesto que sí. Esa base la forman los sufrimientos y la amargura que en la edad moderna han padecido y siguen padeciendo la mayoría de los países siáticos y africanos sometidos al colonialismo. Esto es algo reconocido por todo el mundo. Si en vez de fomentar entre nosotros el recelo, el temor, el rechazo o el antagonismo nos basamos en el terreno común que nos brinda el deseo de liberar a las naciones de los sufrimientos y penalidades infligidas por el colonialismo, podremos conocernos mejor, respetarnos más, ser más solidarios unos con otros y ofrecernos mutuamente mayor apoyo. Esto es así porque, en lugar de formular nuevas propuestas, estamos de acuerdo con los cuatro objetivos de la conferencia Asia-África fijados durante la reunión que los primeros ministros de cinco países celebraron en Bogor.

En cuanto a la tensa situación en el estrecho de Taiwán provocada por los EE.UU., habríamos podido elaborar una propuesta similar a la de la Unión Soviética en la que se solicitara la convocatoria de una conferencia internacional y pedir que dicha propuesta fuera discutida en la presente conferencia. El deseo del Ejército Popular de Liberación de liberar Taiwán y las islas costeras que forman parte del territorio chino está plenamente justificado. En este asunto interno vinculado con el ejercicio de la soberanía nacional contamos con el apoyo de mucho

Sukarno, junto a Zhou Enlai, Conferencia de Bandung, 1955

s países. También habríamos podido presentar una propuesta sobre el reconocimiento y la recuperación del legítimo puesto que le corresponde a la República Popular China en la ONU. La reunión de los cinco primeros ministros celebrada el año pasado en Bogor, y otros países de Asia y África declararon que estaban a favor de que se devolviera su escaño en la ONU a la República Popular China. También habríamos podido criticar el injusto tratamiento que nuestro país recibe en dicha organización. Pero no hemos hecho nada de todo esto, ya que de lo contrario la conferencia habría estado plagada de discusiones y no se habría adoptado ninguna resolución.

En esta conferencia, hemos de buscar un terreno común, dejar nuestras diferencias a un lado y confirmar los deseos y exigencias que compartimos. Esta es nuestra principal tarea. No exigimos a los demás que abandonen sus opiniones, puesto que reflejan las diferencias. Pero eso no tiene por que convertirse en un obstáculo para el logro de un consenso en los principales temas. Tenemos que conocernos y respetar las diferentes opiniones partiendo del terreno común.

No voy hablarles de las distintas ideologías ni de los distintos sistemas sociales. Hemos de reconocer que en los países asiáticos y africanos se siguen ideologías y sistemas sociales diferentes, lo cual, sin embargo, no debe obstaculizar nuestra búsqueda de puntos comunes ni nuestra unidad. Terminada la Segunda Guerra Mundial, en Asia y África surgieron muchos países independientes, unos comunistas y otros nacionalistas. Los comunistas son menos numerosos. Pero hay quienes no ven con buenos ojos que China, con una población de 600 millones de habitantes, haya elegido el sistema socialista defendido por el Partido Comunista de China y se haya liberado del yugo imperialista.

Otros muchos país asiáticos y africanos, entre ellos la India, Birmania, Indonesia y otros países de Asia y Africa, son gobernados por los nacionalistas. Tanto los países dirigidos por comunistas como los dirigidos por nacionalistas se establecieron tras liberarse del colonialismo y siguen luchando por que su independencia sea total. ¿Por qué no podemos conocernos mejor, respetarnos más y ofrecernos unos a otros solidaridad y apoyo?

A continuación, quisiera referirme brevemente a la libertad religiosa, derecho que se ha convertido en un principio común admitido por los países en la época contemporánea. Los comunistas somos ateos, pero respetamos a quienes profesan creencias religiosas. A cambio, esperamos que quienes tienen estas creencias respeten a quienes no las tienen. En China se reconoce la libertad de profesar las ideas religiosas y de practicar el culto que se desee. Aparte de siete millones de comunistas, en nuestro país hay decenas de millones de musulmanes y budistas, así como millones de cristianos católicos y protestantes. Entre los miembros de nuestra delegación hay un imán. Esta diversidad no afecta en absoluto a la unidad interna de nuestro país. ¿Por qué en la gran familia formada por los países de Asia y África no podría llegarse a la unidad entre los creyentes y los no creyentes? La provocación de conflictos religiosos ha quedado relegada al pasado y quienes los suscitaron en beneficio propio ya no se encuentran entre nosotros.

La tercera cuestión que deseo abordar es la de las llamadas actividades subversivas. El pueblo chino ha luchado contra el colonialismo a lo largo de más de un siglo. En un arduo proceso que se prolongó unas tres décadas, la lucha revolucionaria nacional y democrática librada por el Partido Comunista de China culminó finalmente con la victoria. Tras los innumerables sufrimientos padecidos bajo el imperialismo, el feudalismo y el gobierno de Jiang Jieshi, el pueblo chino eligió el sistema nacional y el gobierno actuales. El triunfo de la revolución china se cimentó no en la intervención de fuerzas extranjeras, sino en el poder de las masas. Este es un hecho que no pueden negar ni siquiera quienes se muestran disgustados por la victoria de la revolución china. Un viejo proverbio chino dice: “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Dado que nos oponemos a la injerencias extranjeras, ¿cómo vamos a interferir en los asuntos internos de otros países? Se ha dicho que los más de diez millones de chinos con doble nacionalidad residentes en el extranjero llevan a cabo actividades subversivas. Pero lo cierto es que la doble nacionalidad de los chinos del ultramar es un problema legado por la antigua China. Y no hay que olvidar que es Jiang Jieshi quien sigue valiéndose de un número insignificante de chinos del ultramar para llevar a cabo actividades subversivas en algunos países.

El gobierno popular de la nueva China está dispuesto a colaborar con los países afectados para resolver el problema de la doble nacionalidad de los chinos de ultramar. También se ha dicho que la región autónoma china habitada por la etnia tai supone una amenaza. Las decenas de etnias establecidas en el territorio chino representan una población de más de 40 millones habitantes. En nuestro país viven aproximadamente diez millones de tai y otros tantos zhuang, lo que nos parece razón suficiente para concederles autonomía. Las regiones autónomas de las etnias chinas son parecidas a la que la etnia dan tiene en Birmania. ¿Cómo es posible que la existencia de regiones autónomas para las etnias dentro del territorio chino se considere una amenaza para los países vecinos? Sobre la base de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, estamos dispuestos a normalizar nuestras relaciones con los países de Asia, de África y del resto del mundo, pero sobre todo con nuestros vecinos. De hecho, el problema no radica en que China quiera subvertir otros gobiernos, sino en que hay quienes establecen avanzadillas en los alrededores de China para subvertir nuestro gobierno. Por ejemplo, en la frontera sino-birmana sigue habiendo militares de Jiang Jieshi que realizan actividades de sabotaje en uno y otro país. Teniendo en cuenta la tradicional amistad que une a China y Birmania, y el respeto mutuo por nuestra soberanía, estamos seguros de que el gobierno birmano resolverá este problema.

El pueblo chino eligió su propio sistema de gobierno y lo apoya; China reconoce la libertad religiosa; y China no tiene intención alguna de subvertir los gobiernos vecinos. Antes al contrario, nuestro país está siendo el blanco de las actividades subversivas instigadas abiertamente por el gobierno de los EE.UU. Si no me creen, pueden ir personalmente o mandar alguien a nuestro país para comprobarlo. Pero comprendemos que quienes desconocen estos hechos alberguen sospechas al respecto. Como afirma un dicho chino, ver algo uno mismo una sola vez es mucho más revelador que escuchar centenares de descripciones. Damos la bienvenida a todos los participantes en esta conferencia que deseen visitar nuestro país en cualquier momento. No hemos levantado ningún telón de bambú, pero hay quienes tratan de propagar una niebla tóxica entre nosotros.

1600 millones de asiáticos y de africanos esperan que esta conferencia sea un éxito. Todos los países y pueblos del mundo amantes de la paz esperan que la celebración de esta conferencia contribuya a la ampliación de la esfera de la paz y al establecimiento de la paz colectiva. ¡Llamo a los países asiáticos y africanos a unirse y a esforzarse por el éxito de la Conferencia Afroasiática!

Zhou Enlai, Discurso complementario pronunciado el 19 de abril de 1955, en la Conferencia Afroasiática de países no-alineados realizada en Bandung, Indonesia.

Fuente: Versión dígital en castellano: China Radio International (CRI), 2006. Esta edición: Marxists Internet Archive, mayo de 2007.

#china, #zhou-enlai

Mao Zedong contra el imperialismo

Criticar el viejo mundo y construir un mundo nuevo con el pensamiento de Mao Zedong como arma

“Toda la historia, la milenaria historia de la sociedad de clases de la humanidad, ha confirmado este punto: Lo poderoso tiene que ceder su lugar a lo débil. Esto también es así en América.

Sólo podrá haber paz cuando haya sido eliminado el imperialismo. Llegará el día en que el tigre de papel será destrozado. Pero no desaparecerá por sí mismo; para ello hace falta el golpe del viento y la lluvia.

Cuando afirmamos que el imperialismo norteamericano es un tigre de papel, estamos hablando en términos estratégicos. Visto como un todo, debemos despreciarlo; pero, en cuanto a cada una de sus partes, debemos tomarlo muy en serio. El posee garras y dientes. Para acabar con él hemos de hacerlo por partes. Si, por ejemplo, tiene diez dientes y en el primer golpe le arrancamos uno, le quedarán nueve; le arrancamos otro más y le quedarán ocho. Cuando le hayamos quitado todos los dientes, le quedarán todavía las garras. Siempre que procedamos paso a paso y de modo concienzudo, conseguiremos finalmente el éxito.

Desde el punto de vista estratégico, se debe despreciar por completo al imperialismo norteamericano, mientras que en lo táctico hay que tomarlo muy en serio. En la lucha contra él, es necesario prestar atención a cada batalla y a cada caso. Actualmente, Estados Unidos es un país poderoso; pero, examinándolo con una óptica amplia, en su conjunto y en perspectiva, se hallará que este tigre morirá sin remedio, porque es impopular, aplica una política que no complace a nadie, y oprime y explota a los pueblos. Vistas así las cosas, no tiene nada de terrible y podemos despreciarlo. Sin embargo, Estados Unidos todavía cuenta con cierta fuerza, produce anualmente más de cien millones de toneladas de acero y atropella a la gente por todas partes. Se hace por eso necesario proseguir la lucha contra él, empeñar grandes esfuerzos en ello y arrebatarle posición por posición. Esto requiere tiempo.

Todo parece indicar que los países de América, Asia y áfrica tendrán que seguir peleando con Estados Unidos hasta el fin, hasta que el viento y la lluvia destruyan este tigre de papel.

En interés de la lucha contra el imperialismo norteamericano, los latinoamericanos de ascendencia europea deben unirse con la población indígena en los países donde la haya. Se puede, me parece, diferenciar a los blancos, de ascendencia europea, en dos partes: los dominantes y los dominados. Así, los blancos oprimidos podrán fácilmente acercarse a los indígenas, pues su situación es la misma.

Nuestros amigos latinoamericanos, asiáticos y africanos y nosotros estamos todos en la misma posición y realizamos el mismo trabajo haciendo algo en favor de los pueblos para disminuir la opresión que sobre éstos ejerce el imperialismo. Si hacemos bien ese trabajo, podremos liquidar de raíz la opresión imperialista. En este sentido somos camaradas.

En la lucha contra la opresión imperialista, ustedes y nosotros tenemos idéntica naturaleza; lo único que nos diferencia es la ubicación geográfica, la nacionalidad y el idioma. En cambio, somos diferentes por naturaleza de los imperialistas, y el solo verlos nos produce malestar.

¿Para qué se necesita el imperialismo? No lo necesita el pueblo chino, no lo necesitan los demás pueblos del mundo. No hay necesidad de que exista el imperialismo”.

Mao Tsetung; El Imperialismo norteamericano es un tigre de papel, Obras escogidas. V, Pekín, 1977, pp. 336-338. Se trata de parte de una conversación sostenida por Mao Tsetung con dos personalidades de América Latina. 14 de julio de 1956

#china, #mao-zedong

Independencia de la India

La "Marcha de la sal", donde Gandhi con algunas de las personas que apoyaban sus ideales marcharon a través de la India con el fin de lograr su independencia.

Hay gente que tiene odio en sus corazones hacia los británicos. Yo he oído a gente decir que estaban disgustados con ellos. La mente de la gente común no diferencia entre un británico y la forma imperialista de su gobierno. Para ellos ambos son lo mismo. Hay gente a la que no le importa la llegada de los japoneses. Para ellos, quizá, significaría un cambio de amos.

Pero esta es una cosa peligrosa. Ustedes deben removerla de sus mentes. Esta es una hora crucial. Si permanecemos quietos y no jugamos nuestra parte, no estaremos en lo cierto.

Si son solamente Gran Bretaña y Estados Unidos quienes luchan en esta guerra, y si nuestro papel es solamente dar ayuda momentánea, sea que la demos voluntariamente o nos la tomen en contra de nuestros deseos, no será una posición muy feliz. Pero podemos mostrar nuestra firmeza y valor solamente cuando esta sea nuestra propia lucha. Entonces cada niño será un valiente. Lograremos nuestra libertad luchando. No caerá del cielo.

Yo sé muy bien que los británicos nos tendrán que dar nuestra libertad cuando hayamos hecho suficientes sacrificios y probado nuestra fuerza. Debemos remover el odio a los británicos de nuestros corazones. Al menos, en mi corazón no hay tal odio. De hecho, yo soy ahora un amigo más grande de los británicos de lo que lo fui nunca.

La razón para esto es que en este momento ellos están en apuros. Mi amistad demanda que yo debo ponerlos al tanto de sus equivocaciones. Como yo no estoy en la posición en que ellos se encuentran, yo estoy en condiciones de señalarles sus equivocaciones.

Yo sé que ellos están al borde del abismo, y que están casi por caer en él. Sin embargo, aún si ellos quieren cortarme las manos, mi amistad demanda que yo debo tratar de empujarlos lejos de tal abismo. Esta es mi pretensión, ante la cual mucha gente puede reír, pero no me importa, yo digo que esta es la verdad.

En el momento en que estoy por lanzar la mayor campaña de mi vida, no puede haber odio hacia los británicos en mi corazón. El pensamiento que, porque ellos están en dificultades, yo debo darles un empujón está totalmente ausente de mi mente. Nunca ha estado allí. Puede ser que, en un momento de enojo, ellos puedan hacer cosas que puedan provocarlos. Sin embargo, ustedes no deber recurrir a la violencia; eso pondría a la no-violencia en la deshonra.

Cuando ocurren tales cosas, ustedes deben asumir que no me encontrarán vivo, dondequiera pueda estar. Su sangre estará sobre vuestra cabeza. Si ustedes no entienden esto, será mejor si rechazan esta resolución. Redundará en vuestro crédito.

¿Cómo puedo culparlos por las cosas que ustedes no son capaces de comprender? Hay un principio en una lucha, que ustedes deben adoptar. No creer nunca, como yo nunca he creído, que los británicos van a caer. Yo no los considero como una nación de cobardes. Yo se que antes de que ellos acepten la derrota cada alma en Gran Bretaña será sacrificada.

Ellos pueden ser derrotados y pueden dejarlos a ustedes como dejaron a los pueblos de Birmania, Malasia y otros lugares, con la idea de recapturar cuando puedan el territorio perdido. Esa puede se su estrategia militar. Pero suponiendo que nos dejen, ¿qué nos ocurrirá? En tal caso Japón vendrá aquí.

La llegada de Japón implicará el fin de China y quizá también de Rusia. En estas cuestiones, el Pandit Jawarharlal Nehru es mi gurú. Yo no quiero ser el instrumento de la derrota de Rusia ni de China. Si tal cosa ocurre me odiaré a mi mismo.

Ustedes saben que me gusta ir a gran velocidad. Pero puede ser que yo no esté yendo tan rápidamente como ustedes quisieran. Sardar Patel es relatado como habiendo dicho que la campaña debe estar finalizada en una semana. Yo no quiero ser apresurado. Si finaliza en una semana será un milagro, y si esto ocurre significará el ablandamiento del corazón británico.

Puede ser que la sabiduría descienda sobre los británicos y que ellos entiendan que es equivocado poner en prisión al mismo pueblo que quiere luchar por ellos. Puede ser que sobrevenga un cambio en la mente de Jinnah, también.

La no-violencia es un arma incomparable, que puede ayudar a todos. Yo sé que no hemos hecho mucho por el camino de la no-violencia y sin embargo, si tales cambios sobrevienen, asumiré que es el resultado de nuestro trabajo durante los últimos veintidós años y que Dios nos ha ayudado a alcanzarlo.

Cuando yo levanté el lema “Dejen India” el pueblo de la India, que estaba entonces abatido, sintió que yo había puesto ante él una cosa nueva. Si ustedes quieren la libertad verdadera, habrán de unirse, y tal unión creará verdadera democracia –igual a la que no hace mucho fue intentada o presenciada.

Yo tengo mucho leído acerca de la Revolución Francesa. Mientras estuve en la cárcel leí el trabajo de Carlyle. Tengo una gran admiración por el pueblo francés, y Jawarharlal me ha dicho todo sobre la Revolución Rusa.

Pero yo sostengo a pesar que ellas eran luchas por el pueblo no eran luchas por la verdadera democracia, que yo visualizo. Mi democracia significa que cada uno es su propio amo. He leído suficiente historia, y no he visto tal experimento a tan gran escala por el establecimiento de la democracia mediante la no-violencia. Una vez que ustedes entiendan estas cosas olvidarán las diferencias entre hindúes y musulmanes.

La resolución que es puesta ante ustedes dice:

“No queremos permanecer como ranas en una charca. Estamos alentando una federación mundial. Ésta solamente vendrá a través de la no-violencia. El desarme es posible sólo si ustedes utilizan la incomparable arma de la no-violencia.”

Hay gente que puede llamarme un visionario, pero yo soy un verdadero bania y mi negocio es obtener swaraj.

Si ustedes no aceptan esta resolución no estaré apenado. Por el contrario, danzaré con alegría, porque entonces ustedes de relevarán de una tremenda responsabilidad, que ustedes están ahora poniendo sobre mí.

Les pido que adopten la no-violencia como una cuestión de estrategia. Conmigo es un credo, pero en tanto ustedes están implicados les pido que la acepten como una estrategia. Como soldados disciplinados ustedes deben aceptarla totalmente, y adherirse a ella cuando se unan a la lucha.

La gente me pregunta hasta qué punto soy el mismo hombre que era en 1920. La única diferencia es que soy mucho más fuerte en ciertas cosas ahora que en 1920.

Discurso de Gandhi al Congreso Indio el 7 de agosto de 1942 en plena Segunda Guerra Mundial sobre la ayuda al Gobierno Británico.

Independencia de la India

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