La situación política de Rusia en 1905

Páginas interiores del libro

La guerra ruso-japonesa de 1904-1905, que convirtió al Japón en la primera potencia del Extremo Oriente, fue causa de grandes trastornos en la Rusia zarista, que preludiaron la revolución bolchevique de 1917. A la agitación de carácter político-social emprendida por los partidarios de una liberalización del régimen, se unió la revuelta de los elementos alógenos del Imperio contra la opresión nacional y los intentos de rusificación que sufrían. El diplomático francés Maurice Bompard legó de aquellos acontecimientos el siguiente testimonio.

“Los desórdenes fueron multiplicándose en Rusia en el transcurso del verano de 1905; al llegar el otoño, se extendían a todo el Imperio, variando de carácter y de intensidad según las regiones.

En Finlandia, el movimiento era puramente político. Finlandia no estaba ligada a Rusia más que a través de un vínculo personal, dado que el Emperador era su Gran Duque. La autonomía de Finlandia había siempre sido respetada, al igual que su constitución independiente. Nicolás, con miras a una mayor unidad, decidió subordinar la dieta de Finlandia al Consejo del Imperio y someter a los finlandeses al servicio militar ruso. La indignación cundió por doquier. El gobernador, general Bobrikof, adoptó severas medidas en contra de los recalcitrantes y acabó siendo asesinado en junio de 1904, en las escalinatas del Palacio del Gobierno. Desde entonces el descontento y los desórdenes fueron en aumento y, periódicamente, se producían graves disturbios.

El Cáucaso estaba ensangrentado por las luchas que oponían a los tártaros y los armenios. En Bakú, se enzarzaban en verdaderas batallas que ocasionaban centenares de víctimas. Las explotaciones petrolíferas de la península de Apseron estaban en llamas. Fue necesario destacar tropas para que abriesen una brecha con el fin de que el Sha de Persia, procedente de San Petersburgo, pudiese reintegrarse a sus Estados.

En Transcaucasia, los tártaros habían puesto el cerco a Choucha donde se habían refugiado numerosos armenios. También tenían lugar numerosos disturbios en las zonas rurales de Georgia, donde el régimen feudal mantenía unas huellas que resultaban insoportables para las poblaciones campesinas de nuestra época.

En Polonia, los disturbios adoptaban las formas más variadas. En los centros industriales, los obreros se declaraban en huelga una y otra vez, y dichas huelgas, las más de las veces, cobraban un sesgo revolucionario e iban acompañadas de desórdenes en la vía pública. En el campo, se producían violentas manifestaciones dirigidas contra la desmesurada extensión de las propiedades de la nobleza y esas manifestaciones degeneraban, a menudo, en actos de violencia. En cuanto a la burguesía, ésta arremetía contra el régimen ruso y, a este respecto, hallaba el asenso general…

En las provincias bálticas, las perturbaciones revistieron aún mayor gravedad. Si bien eran de carácter agrario, como en Rusia propiamente dicha, no ofrecían exactamente el mismo cariz ya que se complicaban con la cuestión de las nacionalidades. Los letones que pueblan esas provincias han sido desposeídos de sus tierras en el curso de los siglos anteriores por los caballeros teutónicos y, en la época de la cual hablo, menos de doscientas familias alemanas detentaban aún las tres cuartas partes del suelo, en tanto que los letones autóctonos no poseían más que el veinticinco por ciento restante. Cuarenta años antes que los mujiks de Rusia, habían sido liberados de su condición de siervos por Alejandro I, pero sin que les fuese concedida tierra alguna, de tal suerte que formaban un inmenso proletariado agrícola. Poseídos de un odio atávico en contra de los propietarios, los campesinos letones se comportaban con el mayor salvajismo. Prendían fuego a los castillos y a sus dependencias, robaban el ganado, asolaban las plantaciones y mataban a los barones baltos que caían entre sus manos… Al gobierno ruso no se le ocurrió más solución que la de instituir un Gobierno General para las tres provincias bálticas y asambleas provinciales elegidas, análogas a los Zemstvos de Rusia Central”.

MAURICE BOMPARD: Mon ambassade en Russie (París 1908), pp. 182-186.

#rusia

El papel de la “Intelligentsia’ en la revolución rusa

«Los obreros, hemos dicho, no podían tener todavía la conciencia social-demócrata. La Historia de todos los países atestigua que la clase obrera, librada exclusivamente a sus fuerzas solo está en condiciones de elaborar una conciencia tradeunionista, es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patronos, reclamar del gobierno la promulgación de leyes, de tales o cuales leyes indispensables para los obreros, etc. En cambio, la doctrina del socialismo se ha desarrollado sobre la base de teorías filosóficas, históricas y económicas elaboradas por representantes cultos de las clases poseedoras, por la “intelligentsia”. Los propios fundadores del socialismo contemporáneo, Marx y Engels, pertenecían por sus orígenes sociales a la “intelligentsia” burguesa. De igual modo, la doctrina teórica de la socialdemocracia ha surgido en Rusia de forma totalmente independiente del desarrollo del movimiento obrero, como resultado natural e inevitable de la evolución del pensamiento entre la “intelligentsia revolucionaria socialista” […]

Ilya Repin: No lo esperaban. 1884-88. Óleo sobre lienzo. 160,5 × 167,5 cm. Galería estatal Tretiakov, Moscú. Poco antes del asesinato del Emperador Alejandro II en 1881, este artista empezó a pintar una serie de cuadros relacionados con el movimiento revolucionario ruso: Negativa a confesarse, Arresto de un propagandista, El encuentro de los revolucionarios y No lo esperaban, siendo ésta última su obra maestra sobre este tema. En ella se representa la sorpresa de los miembros de una familia ante la llegada al hogar de un exiliado político.

Los comunistas son, prácticamente el sector más progresivo y resuelto de la clase obrera de todos los países teóricamente tiene sobre la gran masa del proletariado la ventaja de comprender la línea de avance, las condiciones y los resultados generales del movimiento obrero […] La organización de los obreros debe ser, en primer lugar, sindical, en segundo lugar, debe ser lo más extensa posible, en tercer lugar lo menos clandestina posible (me refiero, claro está a la Rusia autocrática). Por el contrario la organización de los revolucionarios debe englobar, ante todo y principalmente, a hombres cuya profesión sea la acción revolucionaria. Ante esta característica común de los miembros de tal organización debe desaparecer absolutamente toda distinción entre obreros e intelectuales y, con más razón aún, entre las diversas profesiones de unos y otros. Necesariamente esta organización no debe ser muy extensa y es preciso que sea lo más clandestina posible…».

V.I.U. Lenin: ¿Qué hacer?, 1902

#rusia

Primera declaración del gobierno provisional, 1917

Revolucionarios rusos contra la participación en la I Guerra Mundial

“Ciudadanos del Estado ruso:

Un gran acontecimiento se ha producido. El antiguo régimen ha sido derrocado gracias al poderoso impulso del pueblo ruso. Ha nacido una Rusia libre y nueva. Este gran derrocamiento corona numerosos años de combate.

El acta promulgada el 17 de octubre de 1905 por la presión de las fuerzas populares sublevadas había prometido a Rusia libertades constitucionales. Estas promesas no fueron cumplidas. La Duma -portavoz de las esperanzas populares- fue disuelta. La segunda Duma corrió la misma suerte. Incapaz de quebrantar la voluntad popular, el gobierno decidió, mediante el decreto del 3 de junio de 1907, quitar al pueblo parte de sus derechos a participar en la obra legislativa, previamente concedidos. Durante nueve largos años el pueblo fue privado progresivamente de los derechos que había conquistado. Una vez más el país se hundió en un abismo de absolutismo y de arbitrariedad. Todos los intentos de hacer entrar en razón al gobierno fueron inútiles y la gran conflagración mundial a  la que el enemigo arrastró a la madre patria le sorprendió en un estado de postración moral, de indiferencia por el futuro de la patria, ajeno al pueblo y hundido en la corrupción.

En su unanimidad, el entusiasmo revolucionario del pueblo, plenamente consciente de la gravedad del momento, y la determinación de la Duma del Estado han constituido de mutuo acuerdo, el gobierno provisional. Éste considera sagrados su deber y su responsabilidad de satisfacer las esperanzas populares y de conducir al país por el preclaro camino de un régimen libre y cívico.

El gobierno cree que el espíritu de profundo patriotismo manifestado durante la lucha contra el antiguo régimen inspirará a nuestros valientes soldados en los campos de batalla. Por su parte, hará cuanto esté en su mano para proveer de lo necesario al ejército a fin de llevar la guerra a su final victorioso. El gobierno considerará como sagradas las alianzas que nos ligan con  otras potencias y respetará puntualmente los acuerdos firmados con nuestros aliados…

Paralelamente a las medidas que se tomen para defender al país del enemigo exterior, el gobierno considerará como deber esencial suyo permitir que se exprese la voluntad popular en lo que concierne a la elección de un régimen político, y con sufragio universal directo, igual y secreto, garantizando al mismo tiempo la participación en las elecciones de los valientes defensores de la tierra de nuestros antepasados, que actualmente dan su sangre en los campos de batalla. La asamblea constituyente promulgará las leyes fundamentales que garanticen los inalienables derechos del país a la justicia, la libertad y la igualdad.”

En Izvestia. 7 de marzo de 1917.

#rusia

Pacto Anti Komintern, 1936

Representantes de Japón y Alemania firman el Pacto Antikomintern

El Gobierno Imperial de Japón y el Gobierno de Alemania, en conocimiento del hecho que el objetivo del Comunismo Internacional (también llamado Komintern) es la desintegración de, y la ejercicio de violencia contra, los estados existentes con el uso de todas los medios a su alcance. Creyendo que tolerar la interferencia por el Comunismo Internacional, en los asuntos internos de las naciones no solo afecta su paz interna y estado de bienestar, sino además la paz del mundo en general.

Habiendo decidido cooperar para la defensa contra la desintegración comunista, han acordado lo siguiente:

Artículo 1

Los Altos Estados Contratantes acuerdan que se mantendrán mutuamente informados respecto a las actividades del Comunismo Internacional, confiriendo las necesarias medidas de defensa y llevando dichas medidas a una muy estrecha cooperación.

Artículo 2

Los Altos Estados Contratantes invitarán conjuntamente a terceros Estados cuya paz interior sea amenazada por el trabajo de desintegración del Comunismo Internacional, para adoptar medidas defensivas en el espíritu del presente acuerdo o para participar en él.

Artículo 3

Los textos japonés y alemán son igualmente válidos como originales de este Acuerdo. El Acuerdo entra en vigencia el día de su firma y tendrá vigencia por el término de cinco años. Los Altos Estados Contratantes podrán, en un tiempo razonable antes de su expiración, renovar de la manera más conveniente esta cooperación. Los abajo firmantes han sido autorizados por sus respectivos gobiernos para esta firma.

Hecho en duplicado en Berlín, 25 de noviembre, 11vo año de Show, correspondiente al 25 de noviembre de 1936.

Visconde Kintomo Mushakoji, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario del Gobierno Imperial Japonés

Joachim von Ribbentrop, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario Alemán

#alemania, #japon

Tratado germanorruso de Rapallo, 1923

El gobierno alemán, representado por el ministro del Reich doctor Walther Rathenau, y el gobierno de la Federación de Repúblicas Socialistas Soviéticas Rusas, representado por el comisario del pueblo Chizcherin, han acordado las siguientes disposiciones:

En Rapallo, una pequeña ciudad próxima de Génova, se celebraron las reuniones entre Alemania y la Rusia soviética que dieron lugar al Tratado de Rapallo. En esta foto, el Canciller alemán, Dr. Joseph Wirth (segundo desde la izquierda), con la delegación de la Unión Soviética, LB Krasin, G.W. Chicherin y A.A. Joffe (continuación de izquierda a derecha).

Artículo 1

Ambos gobiernos convienen en que las relaciones entre Alemania y la F. de las R. S. S. sobre los problemas de la postguerra deben regularse por las siguientes bases:

a) Alemania y la F. de las R. S. S. renuncian mutuamente a la reparación de sus gastos y daños de guerra, es decir, a aquellos daños que hayan producido a ellos y a sus súbditos las medidas militares en el teatro de la guerra, incluyendo las requisiciones llevadas a cabo en país enemigo. Del mismo modo renuncian ambas partes a la indemnización de los daños civiles que a los súbditos de una parte hayan ocasionado las llamadas medidas excepcionales de guerra o las medidas de gobierno adoptadas por los órganos oficiales de la otra parte;

b) Se reglamentarán, conforme al principio de la reciprocidad, las relaciones jurídicas públicas y privadas, afectadas por el estado de guerra, incluso las cuestiones relativas al trato de los buques mercantes capturados por la otra parte.

c) Alemania y Rusia renuncian recíprocamente a la indemnización de los gastos hechos por ambas partes con los prisioneros de guerra. El gobierno alemán renuncia igualmente al reembolso de los gastos hechos por él para los soldados del ejército rojo internados en Alemania. A su vez el gobierno ruso renuncia a la devolución del producto de la venta hecha por Alemania del material militar, requisado y llevado a Alemania.

Artículo 2

Alemania renuncia a las reclamaciones que pudieran formularse contra Rusia por la aplicación anterior de las leyes y medidas de la F. de las R. S. S. a súbditos alemanes o a sus derechos privados o a los derechos de Alemania y de sus Estados y por las medidas dictadas por la F. de las R. S. S. o por un órgano suyo contra súbditos alemanes o contra sus derechos privados, suponiendo que el gobierno de la F. de las R. S. S. no acceda a reclamaciones análogas de otros Estados.

Artículo 3

Quedan restablecidas las relaciones diplomáticas y consulares entre Alemania y la F. de las R. S. S. Un convenio especial reglamentara la admisión recíproca de los cónsules.

Artículo 4

Ambos gobiernos convienen también en aplicar el principio de nación más favorecida a la condición jurídica general de los nacionales de una parte en el territorio de la otra parte y a la reglamentación general de las relaciones comerciales y económicas entre ambas partes. El principio de nación mas favorecida no se extiende a los privilegios y ventajas que la F. de las R. S. S. conceda a una republica soviética o a un Estado que anteriormente formaba parte del imperio ruso.

Artículo 5

Los dos gobiernos atenderán recíprocamente con toda la benevolencia posible a las necesidades económicas de ambos países. Ambos se inspirarán en este pensamiento al reglamentar este problema sobre una base internacional. El gobierno alemán se manifiesta dispuesto a apoyar, en cuanto le sea posible, los acuerdos hechos por firmas privadas que le sean comunicados y a facilitar su cumplimiento.

Artículo 6

Los artículos 1º y 4º de este tratado entrarán en vigor con la ratificación: las demás disposiciones de este tratado entrarán en vigor inmediatamente.

Hecho por duplicado en Rapallo el 16 de abril de 1922.

#alemania, #urss

Declaración bolchevique antes de la revolución de octubre

En este cartel de propaganda soviético se refleja con claridad los objetivos de la Revolución Rusa, dirigida en primera instancia (1917-1924) por Lenin, quien aparece barriendo del mundo a las monarquías, los capitalistas y los representantes de la Iglesia.

La revolución ha alcanzado su momento más crítico. […] A pesar de todos los esfuerzos del poder por apartar y debilitar a los soviets, a pesar de la política suicida de los dirigentes soviéticos oficiales, partidarios de la ‘defensa’, los soviets han demostrado hasta que punto son invencibles la pujanza y las iniciativas revolucionarias de las masas populares que se expresan a través de estos mismos soviets […].

Solo un poder que se apoye directamente en el proletariado y en el campesinado pobre; un poder que controle todas las riquezas del país, así como sus posibilidades económicas; que no se detenga, en sus medidas, en el umbral de los intereses codiciosos de los grupos poseedores; un poder que movilice todas las fuerzas científicas y técnicas con fines sociales y económicos; solo semejante poder es capaz en este momento de introducir el máximo de planificación posible en la economía que se disgrega de ayudar al campesinado y a los obreros agrícolas a utilizar con un máximo éxito los medios disponibles para la producción agrícola, de limitar la ganancia, de establecer un salario y de garantizar, conforme a la producción reglamentada, una verdadera disciplina de trabajo basada en la autogestión de los trabajadores y en su control centralizado de la industria, y de asegurar, con la menor cantidad posible de choques, la desmovilización de todas la economía.

[…] Estimamos necesario declarar aquí de nuevo, ante todo el país, que, luchando por el poder en nombre de la realización de su programa, nuestro Partido nunca ha querido ni querrá jamás apoderarse del poder contra la voluntad organizada de la mayoría de las masas trabajadoras del país. El paso de la totalidad del poder a los soviets no aboliría ni la lucha de clases ni la lucha del Partido en el campo de la democracia.

Declaracion bolchevique ante la Conferencia Democrática Panrusa (septiembre de 1917)

#rusia

Reacción de Nicolás II ante el domingo sangriento de 1905

Manifestación estudiantil en 1905

Nos. Conformándonos a las últimas y sagradas voluntades de nuestros antepasados que nos han precedido en el trono, y pensando sin cesar en la felicidad del Imperio que Dios nos ha confiado, observaremos sin modificar en nada os principios inquebrantables sobre los cuales está fundado el Imperio, y consideramos como deber de nuestro gobierno consagrar nuestros esfuerzos, dedicar sin descanso nuestra solicitud a los necesitados del país, distinguiendo lo que responde realmente a los intereses del pueblo ruso, de las tendencias que con demasiada frecuencia se orientan a las falsas direcciones y sufren el influjo de pasajeras circunstancias.

Si la necesidad de tal o cual innovación se comprueba con certidumbre. Nos consideramos entonces como necesario proceder a su realización, aún cuando esta medida provoque la entrada en la legislación de innovaciones esenciales.

Nos no dudamos que, en lo que queda de una empresa tan compleja, nos encontraremos en comunión de sentimientos con aquellos de nuestros súbditos que penetrados de leales pensamientos, vean con perspicacia donde se encuentre realmente la prosperidad de la patria, queremos decir, en la conservación de la pública tranquilidad y en la constante satisfacción de las cotidianas necesidades del pueblo.

Nuestra más viva solicitud va primeramente a la clase mas numerosa de los que compones nuestros pueblo, a la clase se campesinos que queremos organizar para bien de sus intereses y de su bienestar. Nos queremos hacer saber que esta cuestión está en estudio. Ha sido entregada a un examen concienzudo, lo mismo que los primitivos proyectos del Ministerio del Interior, cuya detallada indicación ha sido dada en su lugar respectivo.

En este momento se toman deliberaciones en las que tercian los miembros más eminentes y los más competentes de la administración y se refieren a las cuestiones más importantes que interesan a los campesinos. Estas cuestiones se dilucidan a la luz de su ciencia y según los datos de investigaciones hechas sobre las necesidades generales de la clase agrícola por las comisiones locales.

Carga de las tropas rusas contra los manifestantes

Nos hemos dispuesto que estos trabajos que constituyen una legislación que toca a los campesinos sean incorporados a la legislación general del imperio. Así será facilitada a tarea de asegurar de modo permanente, la seguridad de esta clase a la que una ordenanza imperial reconoce la independencia y la plenitud de sus derechos de ciudadanos libres.

Examinando después el segundo grupo de reivindicaciones populares verdaderamente dignas, Nos reconocemos como urgente para regularizar y vigorizar la administración del estado para la seguridad de la vida pública.

1º tomar medidas eficaces para la protección de las leyes y su cumplimiento sin reservas, atendido que las leyes son lemas firme sostén del trono en un imperio autocrático. A este efecto, Nos consideramos como el primero de los deberes para todas las autoridades que Nos están sometidas y sobre todos los territorios sobre los cuales Nos reinamos, la aplicación integral e igual de estas leyes para con todos. Quien quiera que nos las aplique será legalmente responsable de estos arbitrarios procederes. Para ello se facilitará quienes sean víctimas de estros tratamientos arbitrarios, los medios de obtener justicia.

2º confiar a las instituciones locales y municipales el cuidado de tomar la mayor parte posible en la administración, haciendo justicia a las reivindicaciones locales de diversos órdenes y concediendo, por otra parte, a las localidades, la independencia, necesaria dentro de los límites fijados por la ley, y de convocar en comisiones análogas, a formar parte de estas instituciones a los representantes de todas las fracciones de la población interesadas en los negocios locales, a fin de dar satisfacción, en la más amplia manera posible, a los deseos de esta población; de crear a demás de los zemstvos del Gobierno y de los zemstvos del distrito y en estrecha relación con ellos, instituciones públicas que se ocupen en la administración local y e la prosperidad de los negocios sobre territorios de corta extensión.

3º a fin de conservar y de hacer observar la igualdad de toda clase de persona delante de los tribunales, introducir en la administración judicial la unidad necesaria de asegurar a las instituciones jurídicas la estabilidad e independencia indispensables.

4º con el propósito de favorecer la extensión de las medidas ya tomadas para mejorar la suerte de los obreros de fábricas, talleres y todo linaje de industrias, trabajar por instituir en su favor un seguro por el Estado.

5º revisar las leyes de excepción dictadas en un tiempo en que los enemigos del orden público desplegaban una actividad criminal sin ejemplo, y cuya promulgación había sido acompañada de una extensión considerable de poderes arbitrarios de las autoridades administrativas, y a esforzarse en restringir lo más posible los territorios a los cuales ellos se aplican y, de igual modo, limitar a los únicos casos en que la seguridad de Estado sea realmente amenazada, las restricciones que por esas leyes se hace a los derechos particulares.

6º proceder a una revisión de las leyes que conciernen a los derechos de disidentes y súbditos que pertenecen a religiones heterodoxas o no cristianas, o a cualquiera otra religión. Nos deseamos afirmar con nueva fuerza el vivo deseo que en nuestro manifiesto de 11 de marzo de 1903, manifestábamos desde el fondo de nuestro corazón, de proteger y hacer inviolable por leyes fundamentales del imperio, la tolerancia en asuntos de creencias, y de tomar desde luego,, en el orden administrativo los medios convenientes para hacer desaparecer toas las limitaciones ala libertad religiosa que no están directamente indicadas en la ley.

7º de ordenar una revisión de las ordenanzas existentes que limitan los derechos de los extranjeros y en ciertos puntos del imperio, de los nacionales. Aquellas disposiciones subsistían, que en el porvenir sean exigidas por los intereses actuales del imperio y por el bien del pueblo ruso.

8º de hacer desaparecer de las ordenanzas en actual vigor que afectan a la prensa, las restricciones superfluas y dará la palabra impresa los límites claramente especificados por la ley: así será acordada a la prensa nacional facultad de cumplir dignamente su noble misión y de ser la verdadera intérprete de los esfuerzos nacionales para bien da la Rusia.

Nos prescribiremos en un porvenir muy próximo y apoyándonos sobre estos principios, una serie de grandes innovaciones interiores, una parte de la cual preparada conforme a las instrucciones por Nos precedentemente dadas, está ya presta a ser sometida a un examen preliminar. Nos juzgamos útil someter los programas que acaban de ser formulados, a un examen que debe versar sobre los medios más propios para asegurar su rápida y completa realización y su incorporación a la serie de nuestras instituciones políticas; y sobre el modo de hacer más estrecha la unión de las diversas partes de la administración.

La comisión de ministros debe examinar todos los puntos tratados aquí, buscar el mejor medio de realizar nuestras intenciones y prestarnos el más breve plazo posible las decisiones sobre la dirección que debe darse a las medidas de que se trata en la presente ordenanza de los asuntos que nos hemos señalado.-

NICOLAS II

Del Extremo Oriente. El rescripto de Nicolás II, febrero 1905

#rusia