La insurreción húngara de 1956

Una escultura de Stalín derribada en la revolución húngara de 1956

A la cabeza del cortejo iba una corona de flores rojas con la intención de colocarla más tarde bajo la estatua del general Bem (…) Los manifestantes entonaban marchas de la guerra de 1848; en la cabeza del cortejo un grupo cantaba “La Internacional” y otro “La Marsellesa”; otros cantaban antiguas canciones(…) Llegados a los alto de la avenida Stalin, los jóvenes manifestantes gritaron “¡necesitamos la avenida de Stalin! ¡la estatua de Stalin!”  En el balcón de un inmueble por el extremo de esta avenida, el cortejo descubre a dos oficiales del ejército que les hacen gestos amistosos: ”¡Viva el ejército popular!”, exclaman los manifestantes a modo de respuesta (…)

Fuera de los efectivos habituales, la policía aparece muy poco en el trayecto, y los agentes de servicio no intervienen (…) Cada vez se van incorporando más gente sobre las aceras (…) La composición de la masas es muy diversa: los habitantes o los trabajadores de los barrios, paseantes ocasionales forman la mayoría; fuera de los manifestantes no hay grupos organizados en el trayecto. Toda la gente tiene el semblante feliz y emocionado (…) Yo no había visto a Budapest tan feliz (…)

Emisión de Radio Budapest, octubre de 1956

Pueblo húngaro: el Gobierno nacional, profundamente imbuído de su responsabilidad con el pueblo y con la Historia, y en la certeza de expresar la voluntad unánime de millones de húngaros, proclama la neutralidad de la República Federal de Hungría. El pueblo húngaro desea mantener, dentro de la independencia y de la igualdad, conforme al espíritu de la Carta de las Naciones Unidas, una sincera amistad con sus pueblos vecinos, con la Unión Soviética y con todos los pueblos del mundo.

El pueblo húngaro desea consolidar y desarrollar los logros de su revolución nacional sin tener que alinearse con uno u otro bloque de potencias. El sueño secular del pueblo húngaro está realizándose. La lucha revolucionaria desarrollada por el pueblo húngaro ha hecho finalmente triunfar la causa de la libertad y de la independencia. Gracias a esta lucha heróica, nuestro país podrá reconsiderar sus relaciones con los otros Estados, en función de su interés primordial: la neutralidad. Pedimos a nuestros vecinos, a los países cercanos y a los más lejanos, que respeten la decisión irrevocable de nuestro pueblo […]”.

HUNGRÍA.- Alocución radiada por Imre Nagy, 1 de noviembre de 1956.

Saludo fraternal. Vosotros, húngaros, deberías controlar vuestros asuntos… para que nosotros, los rusos, no nos veamos obligados a venir en vuestra ayuda. “Víctimas de Krushchev de la revolución húngara”. Cinismo e ironía inglesa a cargo de Cummings (Daily Express, 10 de abril de 1958)

Fuente imagen Cummings: Historia gráfica, 8 de octubre de 2008

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