De Karachi a la Sorbonne: Mahbub ul Haq y el concepto de desarrollo humano

Luego de escuchar el apasionado discurso del Presidente francés Nicolas Sarkozy de 2009 llamando a cambiar radicalmente la forma de medir el progreso y criticando el uso del producto interno bruto (PIB) para evaluar el bienestar, cualquiera podría creer que se trataba del último gran descubrimiento del pensamiento occidental acerca del desarrollo. Hablando en París desde el podio del Gran Anfiteatro de la Sorbonne, frente a dos enormes estatuas de Pascal y Descartes, Sarkozy presentó el trabajo de una comisión de destacados economistas. En él, se abogaba por mediciones más amplias del progreso que incluyesen la desigualdad, la sostenibilidad ambiental, la producción fuera del mercado y la calidad de vida.

La verdad es que los temas del discurso de Sarkozy comenzaron a plantearse hace más de 40 años, a unos 6.500 kilómetros de la Cuidad Luz. En 1968, Mahbub ul Haq, en-tonces Economista en Jefe de la Comisión de Planificación de Pakistán, habló en Karachi sobre el desarrollo económico de su país. La economía había crecido más de 6% anual durante 10 años y muchos de los asistentes esperaban oír una exposición detallada acer-ca del éxito de las políticas de gobierno de parte de ul Haq, uno de los pensadores más brillantes de Pakistán y el autor del plan de cinco años que había dado lugar a dicho auge económico.

El joven economista escandalizó a su público criticando duramente la estrategia de desarrollo de Pakistán. Durante un período que el gobierno llamó la “década del desa-rrollo”, la diferencia de ingresos entre Pakistán oriental y occidental aumentó a más del doble y los salarios en el sector industrial se desplomaron en un tercio. Las entradas de divisas al país se destinaron a satisfacer las necesidades de la élite: 22 familias contro-laban dos terceras partes de los bienes industriales y cuatro quintos de la banca y los seguros. El espectacular crecimiento económico mostraba una imagen totalmente distorsionada del significado de este período para el pakistaní común y corriente.

Algunos años después, ul Haq había convencido al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para que encomendara a investigadores independientes la elaboración de un informe que presentase una alternativa a este enfoque casi exclusivo en el PIB, tan frecuente entre las organizaciones internacionales y los economistas: el Informe sobre Desarrollo Humano. La idea de que las Naciones Unidas evaluaría el progreso económico y social de los países resultó tan polémica que algunas naciones incluso amenazaron con boicotear el proyecto. Sin embargo, el PNUD se ha mantenido fiel a su compromiso de preservar la autonomía y la integridad académica del Informe, desde sus inicios hasta éste, su vigésima edición de aniversario.

Fuente: Haq y Ponzio, 2008; ul Haq, 1973; Jolly, Emmerij y Weiss, 2009. Recogido en Informe sobre Desarrollo Humano, ONU, 2010

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