Segundo Congreso Panafricano, 1919

William Edward Burghardt Du Bois (Great Barrington, 23 de febrero de 1868 — Accra, 27 de agosto de 1963) . Escritor y activista afroestadounidense que había hecho arreglos para que el Congreso Panafricano se reuniera en París durante las sesiones de la Conferencia de Paz de París, que puso término a los tratados de paz de la Primera Guerra Mundial.

De 1900 a 1945 el movimiento panafricanista será dominado por los africanos de la Diáspora, es decir del continente americano. El movimiento panafricanista celebró su primer congreso del 23 al 25 de julio de 1900. El primer congreso organizado en Westminster Hall por el abogado de la Isla de Trinidad, H. Silvestre Williams, fue presidido por el obispo Alexander Walters de la iglesia AMEC. El orden del día del congreso era a la vez religioso y político. Entre los treinta y dos delegados en el congreso figuraban cuatro representantes africanos, entre los cuales el ayudante de campo del Rey Menelik II de Etiopia, un ex ministro de justicia de Liberia, un consejero territorial de la Sierra Leona y un abogado de la Costa de Oro, la actual Ghana.

El segundo congreso panafricanista tuvo lugar en el Grand Hotel en Paris, del 19 al 21 de julio de 1919, con la participación de doce delegados de nueve países africanos. La mayoría de estos delegados se encontraban en Paris a causa de la guerra y por otros motivos. Este segundo congreso no reclama todavía el derecho de las colonias a la independencia. Sin embargo se exige un código de leyes y una oficina internacional para la protección de los negros, la participación de los colonizados en los asuntos de sus países, y el derecho a la formación.

«Las resoluciones del Congreso pedían en parte:

A. Que los Aliados y tas Potencias asociadas estableciesen para la protección internacional de los nativos de África una legislación laboral similar a la propuesta.

B. Que la Liga de Naciones estableciese una Oficina permanente encargada especialmente de controlar la aplicación de tales leyes para el bienestar político, social y económico de los nativos.

C. Que los negros de todo el mundo exigiesen que, de allí en adelante, los nativos de África y los pueblos de descendencia africana sean gobernados según los siguientes principios:

1. La tierra: la tierra y sus recursos materiales serán mantenidos en reserva para los nativos y, en todo momento, éstos tendrán una propiedad efectiva de cualquier cantidad de tierra que razonablemente puedan utilizar.

2. Capital: la inversión de capital y otorgamiento de concesiones estarán regulados de manera tal de prevenir la explotación de los nativos y el agotamiento de la riqueza natural del país. Las concesiones serán siempre limitadas en el tiempo y estarán sujetas a control estatal. Deberán tenerse en cuenta las crecientes necesidades de los nativos y los beneficios serán gravados con impuesto con el fin de que redunden en provechos sociales y materiales para los nativos.

3. Trabajo: la esclavitud y los castigos corporales serán abolidos, así como los trabajos forzados, excepto castigos de crímenes; y las condiciones generales de trabajo serán prescritas y reguladas por el Estado.

4. Educación: todos los niños nativos tendrán derecho a aprender a leer y escribir en su propia lengua y en la de la nación fideicomisaria, a expensas públicas, y a recibir instrucción técnica en alguna rama de la industria. El estado educará igualmente la mayor cantidad posible de nativos en disciplinas técnicas y culturales y mantendrá un cuerpo de profesores nativos.

5. El Estado: los nativos de África deben tener derecho a participar en el gobierno tan pronto como lo permita su desarrollo, de acuerdo con el principio de que el gobierno existe para los nativos y no los nativos para el gobierno. Se les permitirá participar inmediatamente en el gobierno local y tribal, según los antiguos usos, y esta participación se extenderá gradualmente, a medida que aumenten la experiencia y la educación, a las altas autoridades del estado, para que, finalmente Africa sea gobernada con el consenso de los africanos…»

Segundo Congreso Panafricano, 1919. W.E. Burghardt du Bois, The World and Africa Nueva York, The Viking Press, 1947, en H. Khon y W. Sokolsky, El nacionalismo africano en el siglo XX. Paidós, Buenos Aires, 1968, pp. 155-156

Fuente para la introducción: http://www.lagacetadeguinea.com/132/01.html

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