El papel de la “Intelligentsia’ en la revolución rusa

«Los obreros, hemos dicho, no podían tener todavía la conciencia social-demócrata. La Historia de todos los países atestigua que la clase obrera, librada exclusivamente a sus fuerzas solo está en condiciones de elaborar una conciencia tradeunionista, es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patronos, reclamar del gobierno la promulgación de leyes, de tales o cuales leyes indispensables para los obreros, etc. En cambio, la doctrina del socialismo se ha desarrollado sobre la base de teorías filosóficas, históricas y económicas elaboradas por representantes cultos de las clases poseedoras, por la “intelligentsia”. Los propios fundadores del socialismo contemporáneo, Marx y Engels, pertenecían por sus orígenes sociales a la “intelligentsia” burguesa. De igual modo, la doctrina teórica de la socialdemocracia ha surgido en Rusia de forma totalmente independiente del desarrollo del movimiento obrero, como resultado natural e inevitable de la evolución del pensamiento entre la “intelligentsia revolucionaria socialista” […]

Ilya Repin: No lo esperaban. 1884-88. Óleo sobre lienzo. 160,5 × 167,5 cm. Galería estatal Tretiakov, Moscú. Poco antes del asesinato del Emperador Alejandro II en 1881, este artista empezó a pintar una serie de cuadros relacionados con el movimiento revolucionario ruso: Negativa a confesarse, Arresto de un propagandista, El encuentro de los revolucionarios y No lo esperaban, siendo ésta última su obra maestra sobre este tema. En ella se representa la sorpresa de los miembros de una familia ante la llegada al hogar de un exiliado político.

Los comunistas son, prácticamente el sector más progresivo y resuelto de la clase obrera de todos los países teóricamente tiene sobre la gran masa del proletariado la ventaja de comprender la línea de avance, las condiciones y los resultados generales del movimiento obrero […] La organización de los obreros debe ser, en primer lugar, sindical, en segundo lugar, debe ser lo más extensa posible, en tercer lugar lo menos clandestina posible (me refiero, claro está a la Rusia autocrática). Por el contrario la organización de los revolucionarios debe englobar, ante todo y principalmente, a hombres cuya profesión sea la acción revolucionaria. Ante esta característica común de los miembros de tal organización debe desaparecer absolutamente toda distinción entre obreros e intelectuales y, con más razón aún, entre las diversas profesiones de unos y otros. Necesariamente esta organización no debe ser muy extensa y es preciso que sea lo más clandestina posible…».

V.I.U. Lenin: ¿Qué hacer?, 1902

Anuncios

#rusia