Tratado de la Triple Alianza

Países miembros de la Triple Alianza, 1882

«Sus Majestades, el Emperador de Austria y Rey de Hungría, el Emperador de Alemania, Rey de Prusia, y el Rey de Italia, animados del deseo de aumentar las garantías de la paz general, de fortificar el principio monárquico y de asegurar con ello mismo el mantenimiento intacto del orden social y político en sus Estados respectivos, han acordado la conclusión de un tratado que. en virtud de su naturaleza esencialmente conservadora y defensiva, no persigue otro fin que el de precaverles contra los peligros que pudieran amenazar la seguridad de sus Estados y la tranquilidad de Europa.

A tal efecto, SS.MM. ha nombrado, a saber:

– S. M. el Emperador de Austria, Rey de Bohemia, etc. y Rey Apostólico de Hungría, al conde Gustav Kálnoky, general, su ministro de la Casa Imperial y de los Asuntos Exteriores.

– S. M. el Emperador de Alemania, Rey de Prusia, al príncipe Heinrich VII Von Reuss, ayudante general de campo, su embajador extraordinario y plenipotenciario cerca de S.M. Imperial y Real Apostólica.

– S. M. el Rey de Italia, al conde Carlo-Félix-Niccolò de Robilant, teniente general, su embajador extraordinario y ministro plenipotenciario cerca de de S.M. Imperial y Real Apostólica.

Las cuales, previstos de plenos poderes que han sido hallados en buena y bebida forma, han convenido los siguientes artículos:

Articulo 1. Las Altas Partes contratantes se prometen recíprocamente paz y amistad, y no entrarán en alianza o compromiso alguno dirigido contra cualquiera de sus Estados. Las Altas Partes contratantes se comprometen a proceder a un intercambio de ideas acerca de las cuestiones políticas y económicas de carácter general que pudieran sobrevenir, prometiéndose además mutuo apoyo dentro del límite de sus propios intereses.

Artículo 2. En caso de que Italia, sin mediar provocación directa por su parte, fuese atacada por Francia por cualquier motivo, las otras dos Partes contratantes estarán dispuestas a prestar a la Parte atacada socorro y ayuda con todas sus fuerzas. La misma obligación incumbirá a Italia en caso de una agresión no directamente provocada de Francia contra Alemania.

Artículo 3. Si una o dos de las Altas Partes contratantes, sin provocación directa por su parte, llegasen a ser atacadas y a encontrarse empeñadas en una guerra con dos o más grandes potencias no firmantes del presente tratado, el “casus foederis” se presentará simultáneamente para todas las Altas Partes contratantes.

Artículo 4. En caso de que una gran potencia no firmante del presente tratado amenazase la seguridad de los Estados de una de las Altas Partes contratantes y. en razón de ello, la Parte amenazada se viese forzada a hacerle la guerra, las Otras dos se obligan a observar con respecto a su aliada una neutralidad benévola. Cada una de las altas partes contratantes se reserva, en tal caso, la facultad de tomar parte en la guerra si lo estimase oportuno, para hacer causa común con su aliada.

Artículo 5. Si la paz de una de las Altas Partes contratantes viniese a ser amenazada en las circunstancias previstas por los artículos anteriores, las Altas Partes contratantes se pondrán de acuerdo en tiempo útil acerca de las medidas militares a adoptar con miras a una eventual cooperación. Para todo caso de participación común en una guerra, las Altas Partes contratantes se comprometen, desde ya mismo, a no concluir ni armisticio, ni paz, ni tratado sino de común acuerdo entre los tres.

Artículo 6. Las Altas Partes contratantes se prometen recíprocamente el secreto, tanto sobre el contenido como sobre la existencia del presente tratado.

Artículo 7. El presente tratado se mantendrá en vigor durante el espacio de cinco años, a partir del día del intercambio de ratificaciones.

Artículo 8. Las ratificaciones del presente tratado serán intercambiadas en Viena en el plazo de tres semanas, o antes si fuese posible.

En fe de lo cual, los plenipotenciarios respectivos han firmado el presente tratado, poniendo en él el sello con sus armas.

Hecho en Viena el día 20 de mayo de 1882

Kálkoky, Heinrich VII von Reuss, Robilant

Declaración ministerial

El Gobierno Real italiano declara que las estipulaciones que las estipulaciones del tratado secreto concluido el 20 de mayo de 1882 entre Italia, Austria-Hungría y Alemania no podrán en ningún caso, según ha sido previamente convenido, ser consideradas como dirigidas contra Inglaterra. En fe de lo cual ha sido redactada la presente declaración ministerial, que deberá permanecer igualmente secreta, al objeto de ser intercambiada por declaraciones del Gobierno Imperial y Real de Austria-Hungría, y del Gobierno Imperial de Alemania.

Roma, 22, mayo, 1882

El ministro de Asuntos Extranjeros, Mancini».

(Las declaraciones idénticas del Gobierno austro-húngaro y del Gobierno alemán fueron intercambiadas en 28 de mayo de 1882)

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