Convocatoria de los Estados Generales en Francia

Luís XVI. Óleo de Josep Boze (1744-1826)

Ante la pésima situación de las finanzas públicas, al borde de la bancarrota, el rey Luis XVI se dejó convencer de que la solución del problema estaba en la convocatoria de los estamentos a asamblea. Lo dijo expresamente en el edicto de convocación:

“Nos tenemos la necesidad del concurso de nuestros fieles súbditos para ayudarnos a superar todas las dificultades en que Nos encontramos, relativas al estado de nuestras finanzas y, para establecer, siguiendo nuestros deseos, un orden constante e invariable en todos los aspectos del gobierno que afectan a la felicidad de nuestros súbditos y a la prosperidad de nuestro reino. Estos importantes motivos Nos han determinado a convocar la asamblea de los Estados de todas las provincias de nuestra soberanía, tanto para aconsejarnos y para asistirnos en todos los asuntos que serán expuestos ante ellos, como para hacernos conocer los deseos y las peticiones de nuestros pueblos.

Por estas causas, Nos os advertimos y significamos que nuestra voluntad es la de comenzar a celebrar los Estados libres y generales de nuestro reino (…); y serán los dichos diputados provistos de instrucciones y poderes generales y suficientes para proponer, representar, advertir y consentir todo lo que puede concernir a las necesidades del Estado.”

El Rey

Carta de convocatoria de los Estados Generales (agosto de 1788).

Reunión de los Estados Generales en Versalles, mayo de 1789

Así que la reunión tenía un objetivo casi técnico. Pero la efervescencia que provocó su anuncio durante el verano de 1788 fue enorme; y cuando se inició, el 1 de mayo de 1789, todos sabían que el problema de la hacienda real era secundario. Los acontecimientos se sucedieron, y el 20 de junio, los diputados del estado llano pronunciaron su juramento de no separarse hasta que Francia tuviera una constitución con división de poderes, lo que implicaba el designio de abolir del absolutismo; y el 14 de julio el pueblo de Paris tomó la Bastilla. La revolución había comenzado; de guisa que la reunión de los estados fue su ocasión, aunque no, por cierto, su causa.

Anuncios

#francia